Los F-18 españoles llevan décadas patrullando el cielo y entrenando desde bases como Torrejón y Zaragoza. Ahora, su retirada se aleja y el nuevo horizonte empieza a parecerse a 2040.
El cambio no llega por una filtración, sino por un documento oficial y bastante claro. También pone sobre la mesa una pregunta incómoda y muy práctica. ¿Qué hace un país cuando su caza de reemplazo aún no está listo y el actual empieza a pedir más taller?
Un horizonte 2035-2040
La pista está en una respuesta del Gobierno fechada el 23 de febrero de 2026, tras una pregunta registrada por los diputados de Vox Alberto Teófilo Asarta Cuevas, Jacobo González-Robatto Perote y José María Sánchez García. Defensa reconoce que extender el ciclo de vida del F-18 hasta el tramo 2035-2040 exige “adaptar el sistema de sostenimiento” y avisa de que la obsolescencia de equipos de aviónica hará el mantenimiento más largo y “más costoso y complejo”.
El plan no siempre fue así. Durante años se habló de una retirada alrededor de 2030, luego el propio Ministerio la movió hacia 2035, y ahora 2040 entra como referencia. El trasfondo es mantener dos modelos de caza el mayor tiempo posible, sin apostar todo a una sola carta.
Más mantenimiento y más dependencia
“Sostenimiento” suena a jerga, pero es sencillo. Es todo lo que mantiene al avión listo para volar, desde repuestos y herramientas hasta procedimientos y personal formado. En la práctica, eso se traduce en más horas de hangar a medida que la flota envejece.
La otra cara es la cadena de suministro fuera de España. Estados Unidos notificó el 22 de diciembre de 2025 la aprobación de una posible venta de ventiladores del motor F-404 y equipo relacionado por un coste estimado de 200 millones de dólares, dentro del sistema de ventas militares a aliados. El aviso también recuerda que la cifra es una estimación máxima y que el importe final depende del acuerdo que se firme.
Eurofighter toma el relevo
Mientras el F-18 se estira, el Eurofighter se refuerza. Airbus explica que España ha encargado 45 nuevos Eurofighter desde 2022 en dos fases, y que se unirán a una flota actual de unos 70 aviones en servicio. Según la misma información, todos los aparatos españoles se ensamblan en Getafe y Gando, en Canarias, está llamada a ser la próxima base operativa.
El consorcio Eurofighter añade que Halcón II, el tramo de 25 aviones, se firmó con la agencia NETMA y prevé entregas entre 2030 y 2035. Esos cazas llevarán aviónica avanzada, radar E-Scan, un radar que puede “mirar” rápido sin mover piezas, y mejoras en armamento y conectividad con misiles como Meteor y Brimstone III. El propio consorcio señala que estos Eurofighter reemplazarán parte de la flota de F-18 basada en Torrejón y Zaragoza.
El hueco de la quinta generación
Cuando se habla de cazas de “quinta generación”, por lo general se habla de aviones pensados para ser menos visibles al radar y para manejar datos y sensores de forma más integrada. En la práctica, eso ayuda a detectar antes, compartir información mejor y operar con más margen en entornos vigilados. Si no hay un sustituto claro a corto plazo, mantener en vuelo lo que ya existe se convierte en una decisión de continuidad.
Ahí entra el FCAS, el Future Combat Air System europeo, que no es solo un avión, sino un conjunto de capacidades conectadas. Airbus lo describe como un “sistema de sistemas” con un nuevo caza tripulado, drones acompañantes y una nube de datos llamada “Combat Cloud”, que sería la red segura para compartir información en tiempo real. Su hoja de ruta habla de avances por fases desde finales de la década de 2020 y de una visión completa “para 2040”.
El precedente de los Harrier
La Armada ya vive una prórroga parecida con sus Harrier. El almirante general Antonio Piñeiro Sánchez, jefe de Estado Mayor de la Armada, habló en 2025 de “una oportunidad para alargar” su vida con ayuda de Airbus y de intentar llegar a 2032. También explicó la idea de comprar aviones retirados por Estados Unidos e Italia para usarlos como fuente de repuestos.
En el caso del F-18, la lógica es muy parecida. Prolongar la vida significa más inspecciones, más horas de hangar y más dinero, sin perder de vista la seguridad. Si el Eurofighter sigue entrando y el FCAS no llega a tiempo, esa “solución puente” puede durar más de lo previsto.
La información oficial se ha publicado en una respuesta parlamentaria del Gobierno al Congreso de los Diputados.
La respuesta oficial se ha publicado en el Congreso.










