La Armada del Ejército Popular de Liberación de China ha sacado a la mar a los destructores Dongguan y Anqing, dos unidades recién incorporadas de la clase Tipo 055. Según el anuncio oficial de su puesta en servicio, ambos buques se han integrado como numerales 109 y 110.
El detalle relevante no es solo que naveguen, sino que ya han pasado por su primer entrenamiento de combate conocido. ¿Qué se prueba cuando un barco nuevo se enfrenta por primera vez a un ejercicio realista? En la práctica, es el momento de ver si el barco, la tripulación y los sistemas encajan de verdad.
Los nuevos Tipo 055 se ponen a prueba
La información difundida por canales oficiales chinos describe un entrenamiento centrado en defensa aérea y contrafuego a corta distancia, pensado para medir la respuesta de la dotación y la eficacia del buque. Este tipo de sesiones busca simular presión y sorpresa, no un paseo de rutina.
En otra actualización, el Ministerio de Defensa de China mostró al Anqing navegando en formación con otros buques de su flotilla, ya bajo la Armada del Teatro Oriental. Dicho de otro modo, no es un barco «de exposición», sino una pieza que se ensaya dentro de un grupo.
El propio ministerio también informó de un primer ciclo de adiestramiento marítimo del Anqing en el mar de China Oriental, con maniobras de un solo buque y ejercicios combinados. Es el paso típico antes de asumir misiones más largas, como cuando estrenas unas botas nuevas y decides caminarlas antes de una ruta exigente.
Un buque pensado para muchos misiles
La idea clave del Tipo 055 es simple de explicar, aunque el barco sea enorme. Lleva un gran «lanzador vertical», una especie de armario con tubos, donde cada hueco puede cargar un misil distinto según la misión, y varias fuentes sitúan ese número en 112 celdas.
En un día normal, esos tubos permiten combinar defensa aérea, ataque a otros barcos y, en algunos casos, golpes a objetivos en tierra. Lo importante para el público es esto, el mismo casco puede cambiar de «herramienta» sin cambiar de barco.
También cuenta la capacidad de ver y coordinar. En un destructor moderno, el radar y los sensores son como los ojos y los oídos del equipo, y el sistema de mando es el «cerebro» que reparte información para que otros buques actúen a tiempo.
El Teatro Oriental, en primera línea
El lugar donde operan estos barcos ayuda a entender el porqué de la noticia. En su informe anual de 2024, el Departamento de Defensa de Estados Unidos describe que el Mando del Teatro Oriental está orientado hacia Taiwán y el mar de China Oriental y que «probablemente supervisaría» una campaña sobre Taiwán en una crisis.
Por eso, cuando los nuevos Tipo 055 se asignan a esa zona, el mensaje es claro aunque no haya una guerra. Se trata de entrenar para escenarios difíciles cerca de Japón, del estrecho de Taiwán y de rutas marítimas muy vigiladas.
Una flota más grande y más visible
La llegada de nuevos grandes buques encaja con una tendencia de fondo. El mismo informe del Pentágono estima que China tiene «la mayor marina del mundo» por número, con más de 370 barcos y submarinos, y más de 140 grandes combatientes de superficie, y señala que el país sigue construyendo cruceros Renhai, la categoría en la que suele incluirse el Tipo 055.
Fuera de Asia oriental, también se han visto señales de presencia. El 13 de febrero de 2025, el Departamento de Defensa de Australia declaró que estaba al tanto de un grupo naval chino al noreste del país e identificó, entre otros, a un crucero Renhai llamado Zunyi.
En Japón, el Estado Mayor Conjunto informó el 18 de diciembre de 2025 de avistamientos del portaaviones Liaoning y, días después, de su tránsito de vuelta al mar de China Oriental junto a un destructor Renhai y dos destructores Luyang III. Es un recordatorio de que estos grandes escoltas no se diseñan para navegar solos.
DDG(X), el relevo que mira a futuro
Cuando una marina ve crecer a otra, también mira su propio calendario. La Naval Sea Systems Command de Estados Unidos explica que en 2021 se creó la oficina del programa DDG(X) dentro de PEO Ships y que este buque pretende ser el gran combatiente de superficie que siga al Arleigh Burke, con la primera compra prevista para el año fiscal 2028.
En una presentación pública de 2022, el capitán David Hart, vinculado al programa, resumió el problema con pocas palabras. La clase Arleigh Burke ha sido un éxito, pero es «limitada» a la hora de absorber futuras mejoras que exigen más espacio, peso o potencia, y de ahí la presión por un casco nuevo.
El mismo documento muestra un diseño conceptual que apuesta por un sistema eléctrico integrado y por espacio para sensores y armas futuras, incluidos láseres, además de cambios en el número y tipo de celdas de lanzamiento. Traducido a lenguaje de calle, Estados Unidos quiere un barco con más margen para actualizarse sin tener que reconstruirlo desde cero.
El comunicado oficial se ha publicado en el Ministerio de Defensa Nacional de China.











