En Google usar herramientas de inteligencia artificial ya no es solo un extra para los equipos técnicos. Directivos de ventas, estrategia y otras áreas han empezado a avisar a su personal de que la forma en que integren la IA en su trabajo diario influirá en las evaluaciones de desempeño de este año, según un informe de Business Insider. En la práctica, la habilidad para trabajar con estos sistemas se convierte en un criterio más a la hora de puntuar a cada empleado.
El cambio amplía a toda la compañía lo que ya se pedía a muchos ingenieros de software. Forma parte de la estrategia de Sundar Pichai para construir una cultura interna donde la IA esté en el centro y se use para casi todo, desde escribir documentos hasta analizar llamadas de clientes. Por otro lado, movimientos similares en Meta Platforms y Microsoft apuntan a una nueva norma en el sector tecnológico en la que no dominar estas herramientas puede pesar en la carrera profesional.
De los ingenieros al resto de la compañía
Hasta ahora, la obligación de usar IA estaba más clara en los perfiles técnicos. En 2025, la vicepresidenta de ingeniería Megan Kacholia envió un correo a los equipos de software animando a incorporar estos sistemas en su trabajo y actualizó las descripciones de puesto para reflejarlo, algo que ahora se extiende al resto de la plantilla.
Empleados de áreas como ventas cuentan que sus responsables les han dejado claro que se espera un uso activo de la IA y que ese criterio aparecerá en el proceso interno de revisión conocido como Googler Reviews and Development, o GRAD. Para el personal de niveles más altos, el listón es incluso mayor, ya que se les pide demostrar un dominio más profundo y constante de estas herramientas.
Cómo se usa la IA en ventas y otros equipos
En los equipos comerciales, la IA ya entra en escena desde la primera llamada. Algunos vendedores explican que deben usar sistemas internos que graban las conversaciones con clientes, generan resúmenes automáticos y, en ciertos casos, cumplir con cuotas semanales de uso para demostrar que han integrado bien la herramienta en su rutina. Al final del día, preparar una reunión ya no es solo revisar una hoja de cálculo, también es asegurarse de que el asistente de IA ha procesado toda la información posible.
En las divisiones de Cloud, parte del personal ensaya sus presentaciones con Yoodli, un avatar de IA que simula al público y ofrece comentarios sobre el tono o el ritmo. Para proteger datos sensibles, la compañía limita por lo general el uso a herramientas internas como Duckie, un chatbot basado en Gemini entrenado con documentación interna, y Goose, un asistente de programación construido sobre 25 años de historia de ingeniería de la empresa.
Una cultura interna cada vez más “IA primero”
El giro en recursos humanos encaja con el mensaje que la dirección repite desde hace tiempo. En reuniones internas, el equipo directivo ha insistido en que los competidores ya usan la IA a gran escala dentro de sus propias oficinas y que la empresa debe moverse igual de rápido para no quedarse atrás. Ese discurso se traduce ahora en objetivos medibles en los que se pregunta a cada persona cómo ha aprovechado la IA para hacer su trabajo más rápido o con menos errores.
Durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, la directora financiera Anat Ashkenazi explicó que alrededor de la mitad del código de la empresa ya es generado por agentes de IA y después revisado por ingenieros humanos. En la práctica, muchos desarrolladores usan la IA como un compañero que sugiere líneas de código mientras ellos se concentran en el diseño general del sistema. Ese mismo enfoque se traslada a otras áreas de oficina, donde redactar un documento estratégico o un correo largo suele empezar pidiendo un primer borrador a un chatbot.
Meta y Microsoft siguen el mismo camino
El movimiento de Meta va en la misma dirección, aunque con su propio lenguaje. En un memorando interno, la responsable de personal Janelle Gale adelantó que a partir de 2026 el “impacto impulsado por IA” se convertirá en una expectativa central en las evaluaciones, y que la empresa quiere premiar a quienes usen estas herramientas para lograr resultados excepcionales o mejorar el rendimiento de sus equipos. Según se ha explicado al personal, ese criterio contará a la hora de decidir ascensos y revisiones salariales.
En Microsoft, ejecutivos como Julia Liuson han enviado correos a los equipos recordando que el uso de IA “ya no es opcional” y que los responsables deben tener en cuenta este punto cuando valoran el desempeño de sus equipos. Informes sobre estos correos señalan que la empresa estudia medir de forma más formal el uso de herramientas como Copilot en sus revisiones internas, lo que refuerza la idea de que la competencia en IA empieza a verse como una habilidad básica para casi cualquier puesto de oficina. La información principal se ha publicado en reportajes de la prensa económica especializada sobre las políticas internas de Google, Meta y Microsoft.
El comunicado oficial sobre los resultados y el impulso de la IA se ha publicado en el blog corporativo de Google.
Foto: Google











