Microsoft ha presentado Copilot Tasks, una nueva función que convierte su asistente en un agente de IA capaz de completar tareas de varios pasos en segundo plano. La compañía la lanza como una vista previa de investigación con lista de espera pública, de modo que por ahora solo un grupo reducido podrá probarla. La idea es sencilla pero ambiciosa, que puedas pedir algo una vez y que el sistema se ocupe sin que tengas que estar mirando la pantalla todo el rato.
En lugar de solo charlar con Copilot para resumir documentos o escribir correos, Copilot Tasks quiere que le cuentes un objetivo en lenguaje natural y se encargue del resto. El agente genera un plan paso a paso, ejecuta acciones en aplicaciones y servicios web y te avisa cuando termina o cuando necesita tu visto bueno. Suena cómodo, pero también abre preguntas sobre confianza, seguridad y hasta dónde estamos dispuestos a delegar.
De herramienta de chat a agente que hace el trabajo
Hasta ahora, Copilot se había usado sobre todo como un chatbot que responde, resume y redacta sobre lo que ya tienes en pantalla. Copilot Tasks marca un cambio claro hacia esa idea de lista de tareas que, en palabras de la propia empresa, «se completa sola». En la práctica significa que el asistente deja de ser solo conversación y empieza a comportarse como una persona a la que delegas encargos digitales.
El usuario describe lo que quiere lograr, por ejemplo «prepara un resumen diario de mis correos con respuestas sugeridas» o «transforma este programa de estudios en un plan de estudio». Copilot Tasks genera un plan, lo muestra para que puedas revisarlo y luego lo ejecuta dentro de una computadora y un navegador en la nube que no dependen de tu equipo local. Yusuf Mehdi, directivo de Microsoft, resume la promesa así, «puedes delegar trabajo en lenguaje natural, ver el plan, mantener el control y recibir el resultado terminado».
Ejemplos cotidianos de lo que puede hacer
Según la descripción de la compañía, las tareas pueden ejecutarse una sola vez, repetirse en un horario fijo o mantenerse activas hasta que se cumpla una condición concreta. Entre los primeros casos de uso aparecen resúmenes diarios de correo con borradores de respuesta, informes de reuniones generados a partir del calendario y seguimiento de presupuestos de contratistas. También se menciona la posibilidad de convertir documentos largos, como un programa de estudios, en planes de trabajo más digeribles para estudiantes o equipos.
Imagina que buscas piso y no quieres refrescar portales de alquiler cada noche. Podrías pedir a Copilot Tasks que vigile anuncios en ciertas zonas, te avise cuando salgan nuevas opciones y hasta reserve visitas cuando encajen con tu agenda. Algo parecido podría hacer con tarifas de hotel, rastreando precios y lanzando una reserva cuando bajan por debajo de la cifra que tú marcas, ¿dejarías que un asistente así gestionara tus reservas mientras tú estás en clase o en el trabajo?
Cómo intenta Microsoft mantener el control
Copilot Tasks no funciona en tu navegador habitual, sino en un entorno de nube controlado con su propia instancia de computadora y de navegador. Eso permite que el agente haga clic, rellene formularios y mueva información sin tocar directamente tu equipo, al menos sobre el papel. Microsoft insiste en que el sistema no es completamente autónomo y que siempre pedirá permiso antes de gastar dinero, enviar comunicaciones o confirmar reservas en tu nombre.
La empresa también deja claro que podrás pausar o cancelar los flujos de trabajo en cualquier momento, algo importante si ves que el agente se equivoca o la situación cambia. Investigadores de seguridad llevan tiempo advirtiendo que combinar navegación autónoma con ejecución crea nuevas superficies de ataque, por ejemplo cuando una página incluye instrucciones ocultas que intentan manipular a la IA. La propia documentación de agentes de Azure reconoce que las herramientas de automatización de navegador traen riesgos adicionales de seguridad y privacidad que habrá que vigilar de cerca.
Una carrera de agentes de IA en el navegador
Copilot Tasks aterriza en un campo que se está llenando rápido de agentes de IA capaces de operar por su cuenta. Ya existen propuestas como Operator del laboratorio OpenAI, Amazon Nova Act del gigante Amazon, Project Mariner del grupo Google o la función de uso de computadora de Claude de la empresa Anthropic, todas centradas en que la máquina navegue, lea y actúe en nombre del usuario. En conjunto apuntan a una misma tendencia, sistemas que dejan de solo responder y empiezan a completar tareas complejas de principio a fin.
La ventaja de Microsoft está en gran medida en su propio ecosistema, Windows, el navegador Edge, Microsoft 365 y Azure, que le dan puntos de integración que otros rivales no tienen. Copilot Tasks se apoya en capacidades previas como Copilot Actions y en agentes internos como Researcher y Analyst, que ya exploraban flujos de trabajo más largos dentro de las aplicaciones de la casa. En su campaña de lanzamiento la compañía resume la idea con un lema en inglés, una IA que «habla menos y hace más», pero lo que marcará la diferencia será hasta qué punto es fiable y cuánto trabajo real estamos dispuestos a dejar a su cargo.









