Elegir carrera ya era complicado antes. Ahora, con la inteligencia artificial metida en casi todas partes, muchos estudiantes se preguntan qué estudios seguirán teniendo trabajo dentro de diez o veinte años. Un análisis basado en modelos de IA generativa apunta a tres titulaciones con peor proyección laboral a corto plazo que el resto tradicionalmente seguras: contabilidad y auditoría, administración de empresas en puestos junior y trabajo administrativo y secretarial.
Eso no quiere decir que estas profesiones vayan a desaparecer de un día para otro. Lo que sí indica es que buena parte de sus tareas se pueden automatizar con bastante facilidad, justo lo que señalan informes recientes de la Organización Internacional del Trabajo y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos cuando analizan los empleos más expuestos a la IA y a la automatización.
La IA no se lleva tu empleo se lleva tus tareas
La idea clave es sencilla, aunque a veces se pierda entre titulares alarmistas. La IA no elimina un trabajo completo de golpe, sino que sustituye tareas muy concretas, sobre todo las que son repetitivas y basadas en reglas claras. Revisar datos, copiar información de un documento a otro o seguir siempre el mismo procedimiento son ejemplos típicos.
Los estudios de organismos como la Organización Internacional del Trabajo recuerdan que muchos puestos combinan tareas automatizables con otras que requieren trato humano, criterio y responsabilidad legal. En la práctica, eso significa que áreas como la contabilidad, la abogacía o el periodismo se transforman desde dentro, porque parte de su trabajo es papeleo rutinario y otra parte es análisis, estrategia o contar historias complejas que una máquina todavía no lleva tan bien.
Contabilidad y auditoría cuando los números se ordenan solos
En contabilidad y auditoría, buena parte del día a día consiste en registrar movimientos, clasificar facturas y comprobar que las cuentas cuadran. Hoy ya existen programas que leen facturas con IA, reconocen el tipo de gasto y lo colocan en el lugar correcto sin que una persona tenga que teclear cada línea. Para muchos despachos pequeños, ese ahorro de tiempo es enorme.
La inteligencia artificial también puede generar informes estándar, alertar de anomalías y simular distintos escenarios financieros casi al instante. Por eso los modelos de IA ven esta carrera como una de las más expuestas en su parte más básica. La salida está en moverse hacia trabajos donde el contador no solo anota, sino que interpreta y asesora, desde la planificación fiscal hasta el apoyo a la dirección.
Administración de empresas junior oficina en modo automático
Quien estudia administración de empresas suele empezar en puestos junior muy ligados a la oficina. Preparar presentaciones, ordenar bases de datos, coordinar reuniones o redactar correos tipo son tareas habituales durante los primeros años. Justo ese tipo de trabajo es el que la IA y la automatización de oficina están aprendiendo a hacer con rapidez.
Herramientas de IA generativa ya redactan borradores de correos, resúmenes de reuniones y pequeños análisis de datos. Un gestor de proyectos puede trabajar con asistentes digitales que priorizan tareas y gestionan calendarios sin ayuda humana directa. Por eso los expertos insisten en que este grado seguirá teniendo valor si se combina con competencias en análisis de datos, gestión de personas y comprensión de cómo se integran estas tecnologías en la estrategia de la empresa.
Trabajo administrativo y secretarial rutinas en manos de bots
El trabajo administrativo y secretarial tradicional se basa, en gran medida, en tareas rutinarias. Atender llamadas simples, responder correos estándar, actualizar listados o programar citas son funciones que ya se están desplazando hacia chatbots, formularios automáticos y agendas inteligentes conectadas a la nube. En muchas oficinas, el primer filtro ya lo hace un asistente virtual.
Aun así, siempre quedarán situaciones en las que se necesita a una persona de confianza para gestionar información sensible, tratar con alguien enfadado o resolver un problema que no encaja en ningún formulario. La diferencia es que habrá menos puestos centrados solo en tareas repetitivas y más roles híbridos, en los que la persona supervisa los sistemas automáticos, cuida la experiencia del usuario y se ocupa de los casos que la IA no sabe manejar.
Cómo elegir carrera en un mundo con inteligencia artificial
Entonces, ¿tiene sentido evitar por completo estas carreras. En gran medida, los especialistas en futuro del trabajo recomiendan algo más matizado. El mensaje no es “no estudies contabilidad o administración”, sino “no te quedes solo en lo que una máquina puede hacer por ti”. Eso pasa por aprender a usar la IA como herramienta y por apuntar a tareas donde aportas criterio propio y contacto humano.
Al final del día, lo que intenta hacer la inteligencia artificial es quedarse con lo más mecánico para que las personas nos centremos en lo que requiere juicio, creatividad y empatía. Quien vaya a estudiar una de estas titulaciones puede buscar asignaturas de análisis de datos, transformación digital o ética de la IA y preguntar a las universidades cómo se están adaptando sus planes de estudio.
El trabajo principal sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa en el empleo se ha publicado en la Organización Internacional del Trabajo.








