Francia desafía el panorama mundial con un portaaviones gigante de propulsión nuclear con eslora de 310 metros y capacidad para 1100 personas

Publicado el: 8 de abril de 2026 a las 15:47
Síguenos
Avión de vigilancia E-2 Hawkeye despegando en un portaaviones francés similar al futuro France Libre

Un portaaviones es, básicamente, una base aérea que navega. Francia ya ha puesto nombre y fecha a su próxima versión, el PA-NG, rebautizado como “France Libre”, con entrada en servicio prevista para 2038. La idea es reemplazar al Charles de Gaulle y mantener activa su capacidad de operar aviones desde el mar.

Lo más llamativo no es solo el tamaño, también el salto tecnológico. El plan industrial habla de propulsión nuclear, catapultas electromagnéticas y un grupo aéreo de unas 40 aeronaves contando aviones, helicópteros y drones. En la práctica, es un aeropuerto compacto sostenido por su propia central de energía a bordo. dossier oficial de Naval Group.

Nombre y calendario

El 18 de marzo de 2026, Emmanuel Macron visitó el centro de Naval Group en Nantes-Indret y anunció el nombre “France Libre”. Ese acto llegó después de que el propio presidente confirmara a finales de diciembre de 2025 el arranque de la fase de producción, según el dossier industrial. En esa misma documentación, Pierre Éric Pommellet, consejero delegado de Naval Group, lo resumió así, “llegar a 2038 con capacidad para operar en todos los mares”. comunicado del Elíseo

El calendario público, eso sí, es una mezcla de hitos y márgenes. Naval Group sitúa el periodo de desarrollo y construcción entre 2025 y 2036, y deja las pruebas y la entrega para 2036 a 2038, con la DGA al frente de la gestión. Otra cronología difundida en Euronaval añade detalles, como un traslado a Toulon a mediados de 2035 y primeras pruebas de mar a finales de 2035 o inicios de 2036. cronograma citado por la DGA

Quién lo construye

La construcción se apoya en un triángulo industrial muy concreto. Naval Group y Chantiers de l’Atlantique trabajan a través de una sociedad conjunta para dirigir el buque armado, mientras TechnicAtome se encarga de los reactores. La nota industrial de 2021 fija la participación en un 65% para Naval Group y un 35% para Chantiers de l’Atlantique. nota industrial de 2021

Las instituciones públicas también están dentro de la foto. El dossier de 2026 cita a la DGA y a la CEA como responsables del programa, y presenta el proyecto como una movilización industrial a gran escala. Laurent Castaing, máximo responsable de Chantiers de l’Atlantique, pone una fecha clave, desde 2031 el casco empezaría a tomar forma en Saint-Nazaire.

El tamaño del buque

El “France Libre” está pensado como un buque enorme para estándares europeos. Naval Group publica una eslora total de 310 metros, una manga máxima de 90 metros y un desplazamiento a plena carga de 78.000 toneladas. Macron, en su intervención, habló de un orden de magnitud similar, alrededor de 80.000 toneladas, según cómo se mida y equipe.

La velocidad máxima prevista es de 27 nudos, que equivale a unos 50 km/h, y la cubierta de vuelo rondaría los 17.000 metros cuadrados. A bordo vivirían y trabajarían unas 2.000 personas contando tripulación, estado mayor y personal del ala aérea. Es un “barrio flotante”, pero con una misión muy concreta.

Nuclear y catapultas

¿Un portaaviones nuclear significa que lleva armas nucleares? No necesariamente. Aquí se habla de energía para mover el buque y, sobre todo, para alimentar sus sistemas, desde sensores hasta ascensores y talleres. El dossier describe dos reactores K22, y TechnicAtome los presenta como una nueva generación pensada para dar más potencia eléctrica al conjunto.

La cubierta también apunta a una transición tecnológica. Naval Group habla de 30 aviones de combate de nueva generación, dos aviones de vigilancia aérea, seis helicópteros y drones “de todo tipo”, y ese mix necesita ritmo de despegues y aterrizajes. Por eso el diseño usa catapultas electromagnéticas y cables de frenado, una “honda” controlada por electricidad para lanzar aparatos más pesados y adaptarse mejor a los futuros drones.

Defensa y lo que puede cambiar en Europa

En un portaaviones moderno, la defensa no es solo misiles y cañones, también software. Naval Group habla de un sistema de combate modular y de una arquitectura digital “cibersegura”, y el almirante Nicolas Vaujour lo enmarcó como una herramienta de proyección y acceso a zonas marítimas. En el día a día, significa que sensores, armas y aviones comparten información en tiempo real y con protección extra frente a intrusiones.

La lista exacta de armamento defensivo para 2038 no está cerrada en documentos públicos. Las maquetas mostradas en ferias han apuntado a una defensa en capas con misiles de corto alcance del tipo SIMBAD-RC, que emplean la familia Mistral, y a silos verticales pensados para misiles Aster o equivalentes. Lo importante es el concepto, un portaaviones depende de su escolta y de varias “capas” de protección, no de una sola arma milagrosa. misil Mistral 3 de MBDA

Al final, el impacto europeo depende de algo menos vistoso que los metros de acero. Si el calendario se cumple, Francia mantendrá una capacidad de aviación embarcada que pocos países europeos sostienen de forma continua, pero también tendrá que financiar escoltas, mantenimiento y personal durante décadas. Macron puso un número para entender la escala, “cerca de 10.000 millones de euros”, una cifra que explica por qué el debate no va solo de ingeniería.

La nota de prensa principal se ha publicado en Naval Group.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario