Un experimento mental sobre inteligencia artificial elaborado por Citrini Research ha logrado algo poco habitual al mover la bolsa sin ser un informe oficial ni un dato macro. Su texto «The 2028 Global Intelligence Crisis», publicado en Substack, imagina un mundo donde la productividad sube gracias a agentes de IA mientras el consumo de las familias se enfría.
La simulación se sitúa en junio de 2028 y arranca con una ola de despidos en Estados Unidos a partir de 2026, centrada en empleos de oficina sustituidos por sistemas de IA. En el relato, la tasa de paro alcanzaría el 10,2 por ciento mientras muchos hogares ven cómo su nivel de vida se resiente. ¿Qué ocurre cuando las cifras macro mejoran pero la gente siente lo contrario?
Un futuro simulado con más paro y más IA
Citrini Research describe un mecanismo en bucle donde cada mejora de la IA permite recortar un poco más la plantilla. Primero desaparecen puestos administrativos y técnicos que pueden automatizarse con modelos avanzados, los llamados agentes de IA capaces de encadenar tareas de oficina.
Esa reducción de empleo cualificado golpea el gasto de los hogares y añade presión sobre los márgenes empresariales. Para mantener beneficios, las compañías invierten más en automatización y el paro aumenta de forma gradual, no por un shock aislado sino por muchas decisiones de recorte encadenadas.
Qué es el «PIB fantasma» del informe
Para explicar ese mundo, el documento introduce la idea de «PIB fantasma«. El término se refiere a la actividad generada por agentes de IA que aparece en las cuentas nacionales, pero no se convierte en salarios humanos ni en un aumento claro del consumo.
En términos simples, la economía parece más grande en las estadísticas, aunque el día a día de muchas familias no mejora igual. Las empresas producen más servicios con menos trabajadores, de modo que una parte del nuevo valor se concentra en beneficios y otra queda dentro de los centros de datos. El informe también advierte de riesgos para el software, los préstamos ligados al sector y de que el «vibe coding» facilitaría nuevos competidores digitales.
Valores bajo presión tras la publicación
Según recoge CNBC, el malestar tras la publicación del texto se concentró primero en firmas de software como ServiceNow. Después se extendió a plataformas de reparto como DoorDash y Uber, compañías de pagos como Mastercard, Visa y American Express, y gestoras de inversión y crédito como Blackstone, KKR y Capital One.
La reacción encajó en un clima previo de inquietud por el avance de los agentes de IA, vistos por parte del mercado como una amenaza para servicios especializados. Otros inversores interpretaron el escenario como un recordatorio más que como una previsión central. Esa división refleja hasta qué punto la IA se percibe a la vez como motor de beneficios y como posible fuente de inestabilidad.
Un debate abierto sobre empleo y competencia
Más allá del frenazo puntual en bolsa, el experimento mental devuelve al primer plano el debate sobre empleo, productividad y competencia con horizonte 2028. La imagen de un «PIB fantasma» funciona como metáfora de una economía donde el pastel crece, pero no siempre aumenta la parte que llega a los salarios.
El escenario descrito no ofrece soluciones concretas, pero sí puntos de vigilancia para reguladores, empresas y trabajadores. Para el lector de a pie, el mensaje es que la IA promete eficiencia, aunque también trae debates sobre empleo y poder de mercado.
La simulación original se ha publicado en la newsletter de Citrini Research en Substack.










