¿Harto de que las fotos del móvil no se parezcan a lo que tienes delante? Entre filtros, HDR agresivo e IA, muchas imágenes acaban pareciendo más un póster que un recuerdo. Xiaomi y Leica llegan al Mobile World Congress de Barcelona con un mensaje directo para esa gente que sigue confiando en el cristal y el metal tanto como en las apps.
Su nueva apuesta mezcla el romanticismo de la cámara clásica con el formato de bolsillo del smartphone. El protagonista más llamativo se llama Leitzphone, un móvil creado para el centenario de la firma alemana que intenta comportarse como una Leica de toda la vida, y le acompaña la nueva gama Xiaomi 17 con el modelo 17 Ultra como punta de lanza en fotografía móvil.
Leitzphone quiere que el móvil vuelva a parecer una cámara
El Leitzphone parte de un sensor principal de una pulgada Light Fusion 1050L con unas dimensiones cercanas a las de algunas cámaras compactas avanzadas. Traducido significa que cada píxel es más grande que en la mayoría de móviles y que puede capturar más luz en escenas complicadas. Esa base física se apoya en una apertura luminosa f/1,9 y una distancia equivalente de unos 23 milímetros pensada para fotos generales y de calle.
Para evitar cielos quemados y sombras empastadas, el sensor recurre a la tecnología LOFIC HDR (Lateral Overflow Integration Capacitor), que amplía el rango dinámico directamente en el chip. En lugar de apilar varias fotos y confiarlo todo al procesado, intenta capturar desde el principio más información de luz en una sola toma. El resultado en teoría se parece más a lo que ven tus ojos y menos a un filtro dramático de redes sociales.
El módulo de cámara integra un Leica Camera Ring, un aro moleteado que permite ajustar el zoom digital continuo o la compensación de exposición con pasos claros, algo muy práctico cuando el sol pega fuerte sobre la pantalla. Detrás de esa óptica, el procesado de imagen se ha entrenado con miles de fotos tomadas con una Leica M9 para ajustar curva tonal, microcontraste y color, e incluso puede imitar el grano de la película MONOPAN 50 o el carácter de una M3 en blanco y negro. Para mover toda esta parte fotográfica, el Leitzphone monta un chipset Snapdragon 8 Elite Gen 5 con unidad de IA dedicada, una pantalla HyperRGB OLED de alta resolución que alcanza picos de 3.500 nits y una batería de 6.000 miliamperios hora con carga rápida que pasa de los 90 vatios en un cuerpo de aluminio anodizado que ronda los 223 gramos.
Xiaomi 17 Ultra y Xiaomi 17 ponen la fotografía en el centro
El Leitzphone es el escaparate más llamativo y también el más caro, se queda rozando los dos mil euros. El papel protagonista recae en los Xiaomi 17 y Xiaomi 17 Ultra, los dos modelos que llegan a este mercado, donde Leica sigue siendo un socio clave. En el Ultra, el sensor principal vuelve a ser un Light Fusion 1050L de una pulgada con tecnología LOFIC HDR y se acompaña de un teleobjetivo de 200 megapíxeles con lente APO capaz de llegar hasta un zoom equivalente a 400 milímetros, unos 17 aumentos, intentando corregir las aberraciones ópticas en el vidrio y no solo en la pantalla.
El diseño del Xiaomi 17 Ultra intenta huir del tópico de los móviles fotográficos enormes. Con un grosor de 8,29 milímetros se mantiene relativamente manejable, mientras que la fibra de vidrio de las versiones en blanco y negro y las partículas minerales del acabado Starlit Green cambian de reflejo según la luz que le dé. El cristal Shield Glass 3.0 y la estructura Xiaomi Guardian buscan proteger el conjunto sin renunciar a una sensación de solidez en la mano.
Por dentro, tanto el Xiaomi 17 Ultra como el Xiaomi 17 comparten el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 fabricado en tres nanómetros, con una gestión de energía y calor que en el Ultra se apoya en el sistema IceLoop, una cámara de vapor que reparte mejor la temperatura en sesiones intensas. Las baterías con tecnología Xiaomi Surge y mayor porcentaje de silicio buscan alargar la autonomía sin engordar el cuerpo, mientras que los paneles OLED M10 reducen el consumo y la pantalla HyperRGB del Ultra alcanza picos de 3.500 nits para ganar legibilidad en la calle. Sobre esa base se montan funciones pensadas para quien edita, desde la grabación en 4K a 120 fotogramas por segundo con Dolby Vision o Log bajo estándar ACES hasta el módulo Photography Kit Pro con agarre, botón de disparo de dos pasos y batería extra de 2.000 miliamperios hora, y el Xiaomi 17 estándar mantiene parte de este ADN con un sensor Light Fusion 950 más compacto y un teleobjetivo de 60 milímetros que permite macros desde unos diez centímetros.
Un ecosistema Xiaomi que se cuela en tus llaves, tu mochila y tu muñeca
Más allá de los móviles, Xiaomi aprovecha Barcelona para recordar que su ecosistema ya es una red difícil de soltar. El nuevo Xiaomi Tag es un rastreador de apenas diez gramos que cuesta unos quince euros y que se integra tanto con el sistema de búsqueda de Google como con el de Apple, con resistencia al agua IP67 y una pila que aguanta más de un año. Es, como suele pasar con estos accesorios, el «típico producto que compras casi sin pensar» y que acaba por anclarte a la plataforma entre un anillo metálico y una app de rastreo.
En el terreno de las tabletas, la Xiaomi Pad 8 Series intenta ocupar el hueco que el universo Android lleva años persiguiendo frente al iPad. La versión Pro combina un procesador Snapdragon 8 Elite con una pantalla de 11,2 pulgadas y resolución 3,2K que se mueve a 144 hercios, cifras que buscan que la experiencia sea más cercana a la de un portátil ligero. El software HyperOS 3 añade un navegador de estilo PC y una gestión de ventanas más flexible, y por unos 599 euros ofrece un cuerpo de solo 5,75 milímetros de grosor que, acompañado del lápiz Focus Pen Pro, quiere convencerte de que la mochila ya no necesita tanto ladrillo.
La muñeca y los oídos también tienen su pieza en este puzzle con el Xiaomi Watch 5 y los Redmi Buds 8 Pro. El reloj es el primero de la marca en integrar de serie la inteligencia artificial Google Gemini para controlar funciones mediante gestos como chasquear los dedos o agitar la muñeca, mientras que los auriculares prometen hasta 55 decibelios de cancelación de ruido y sonido envolvente para que el metro suene un poco menos a metro. Para rematar, la Xiaomi Electric Scooter 6 Ultra se presenta como un patinete de 1.200 vatios de potencia con autonomía declarada de unos 75 kilómetros, neumáticos todoterreno de 12 pulgadas y suspensión de doble brazo por unos 800 euros, y completa un ecosistema que quiere estar en tu bolsillo, en tu escritorio, en tus orejas y ahora también bajo tus pies.
La nota de prensa oficial de estos lanzamientos se ha publicado en la web de Xiaomi.













