Elon Musk admite el gran dolor de cabeza de SpaceX en Starbase, el “problema de la pareja” está frenando fichajes aunque el proyecto sea Starship

Publicado el: 26 de febrero de 2026 a las 09:25
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Instalaciones de Starbase en Boca Chica, Texas, donde SpaceX desarrolla el programa Starship.

El fundador de SpaceX atribuye el problema a la escasez de empleo para las parejas en el entorno del complejo del sur de Texas, más aislado que el ecosistema de Austin donde opera Tesla

Elon Musk reconoce que SpaceX tiene un problema para atraer y retener ingenieros, técnicos y científicos con familia en Starbase, el complejo desde el que la empresa prueba y lanza sus cohetes en el sur de Texas. En una entrevista de casi tres horas con el podcaster Dwarkesh Patel y el cofundador de Stripe John Collison, el empresario lo resumió con una etiqueta que apunta más a la logística cotidiana que al sueldo. «Lo llamo el “problema de la pareja”», dijo, antes de comparar Starbase con «un monasterio tecnológico», «remoto y con muchos hombres».

La dificultad, según Musk, no está tanto en convencer a perfiles altamente cualificados como en resolver lo que ocurre fuera del perímetro de la compañía. En Starbase, explicó, las opciones de encontrar un empleo ajeno a SpaceX son limitadas, un factor que pesa en decisiones de mudanza cuando hay una pareja que también trabaja. «Para Starbase, eso era particularmente difícil, porque las probabilidades de encontrar un trabajo que no sea de SpaceX son bastante bajas», señaló.

El enclave ayuda a entender el diagnóstico. Starbase se levanta junto a Boca Chica, cerca de la frontera con México, en una zona poco poblada y con menor diversificación económica que el corredor tecnológico de California del que proviene una parte del talento del sector. El contraste es deliberado, también costoso en términos de capital humano. En la conversación, Musk contrapuso esa realidad a la de Tesla, que trasladó su sede a Austin y opera desde Giga Texas, a una distancia mucho más asumible de un gran núcleo urbano.

Ahí aparece el matiz que el propio Musk subraya. Tesla sufre el mismo tipo de fricción, pero en menor grado, porque el área metropolitana de Austin ofrece un mercado laboral más amplio y, además, la compañía mantiene una parte relevante de su músculo de ingeniería en California. En palabras del empresario, para muchos empleados el cambio no exige “reinventar” su vida diaria, incluida la rutina de desplazamientos.

La escena encaja con una estrategia más amplia de Musk, que en los últimos años ha empujado a varias de sus empresas hacia Texas y ha defendido el potencial de Austin como polo de crecimiento. En paralelo, ha impulsado proyectos de urbanización corporativa como “Snailbrook”, una suerte de comunidad vinculada a sus compañías.

El movimiento pretende reducir fricciones de vivienda y servicios, pero también refuerza una idea que asoma en el “monasterio tecnológico” de Starbase. Cuando el trabajo, la casa y la comunidad orbitan alrededor de la misma empresa, el atractivo para ciertos perfiles aumenta, aunque el coste de oportunidad también se dispara para quien necesita un plan B profesional dentro del hogar.

En el caso de SpaceX, el reto llega en un momento de expansión del propio enclave. La compañía ha acelerado la construcción y ampliación de infraestructuras en el sur de Texas para sostener el programa Starship, con nuevas instalaciones de producción y pruebas que elevan la presión sobre la contratación local y el desplazamiento de talento desde otros Estados.

El relato de Musk, más allá del titular pintoresco, retrata una tensión clásica del sector tecnológico aplicada a un negocio de hardware extremo. Puedes mover la sede, pero no es igual de fácil mover el ecosistema. Y en un lugar como Starbase, donde la empresa lo es casi todo, la variable decisiva no siempre es el cohete, sino la vida que queda cuando se apagan los motores.

Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

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