Rusia desvela sus planes definitivos sobre el cosmódromo de Baikonur y firma un acuerdo histórico que cambia el futuro del espacio

Publicado el: 25 de febrero de 2026 a las 20:44
Síguenos
Motores del cohete Soyuz 5 durante una prueba en el cosmódromo de Baikonur dentro del programa Baiterek.

Rusia desvela sus planes definitivos sobre el cosmódromo de Baikonur y firma un acuerdo histórico que cambia el futuro del espacio

La agencia espacial rusa Roscosmos sitúa a finales de marzo de 2026 el primer lanzamiento del cohete Soyuz 5 desde Baikonur, en Kazajistán, dentro del programa bilateral Baiterek. La fecha figura en una presentación del responsable de proyectos de cohetes de la corporación, Dmitri Baránov, y supone oficializar un nuevo calendario después de que el estreno previsto para diciembre se retrasara por comprobaciones técnicas.

Esta noticia es interesante por dos motivos. Primero, porque Baiterek se ha convertido en el escaparate de la cooperación espacial entre Moscú y Astaná en un momento de fricciones y reajustes en el sector. Segundo, porque el propio Baránov admite que la infraestructura terrestre del cosmódromo no está completamente lista, un aviso que pone el foco en la parte menos vistosa del programa, las instalaciones de lanzamiento, integración y control sin las que no hay cuenta atrás posible.

Según la información difundida por medios kazajos, la corrección del calendario se comunicó el 26 de diciembre, cuando Roscosmos explicó que el cambio respondía a la necesidad de comprobaciones adicionales y que la iniciativa partía del lado kazajo. El objetivo era revisar a fondo los sistemas de a bordo y los equipos de tierra, una formulación habitual cuando se quiere ganar margen para certificaciones y pruebas de compatibilidad entre el cohete y el complejo de lanzamiento.

En la presentación citada por la prensa rusa se añade un dato que ayuda a entender el grado de avance. El primer ejemplar destinado al vuelo está en Baikonur desde noviembre de 2025, lo que sugiere que el cuello de botella ya no es tanto el vehículo como la preparación integral del sitio y los ensayos previos con el lanzador y sus sistemas asociados.

El proyecto Baiterek lleva más de dos décadas en la agenda. Empezó a discutirse en 2004, con acuerdos para levantar un nuevo complejo de lanzamiento en Baikonur orientado a un cohete de clase media. La promesa era doble, mantener actividad industrial y tecnológica en el cosmódromo y abrir una nueva vía de lanzamientos comerciales y gubernamentales con una plataforma adaptada a la nueva generación de vectores.

La decisión de fijar una ventana a finales de marzo no elimina incógnitas que serán decisivas en las próximas semanas. Roscosmos no ha detallado el tipo de pruebas pendientes ni el grado exacto de terminación de la infraestructura, y ese nivel de transparencia será clave para calibrar si el calendario es firme o una referencia de planificación. Por ahora, el mensaje oficial apunta a una idea simple, el cohete está listo para su tramo final, pero Baikonur aún tiene tareas por cerrar antes de autorizar el primer despegue.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario