He probado Claude, Gemini y ChatGPT para hacer una página web sin saber nada de informática y ésta es la clara ganadora

Publicado el: 19 de marzo de 2026 a las 18:48
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Persona usando ChatGPT en portátil para crear una página web con inteligencia artificial sin programar.

Crear una página web con una simple instrucción en lenguaje normal ya no suena a ciencia ficción. Para mucha gente sin experiencia técnica, esa barrera de código, errores y sintaxis se está encogiendo a toda velocidad. Y ahí entra en juego la llamada «vibe coding», una forma de programar en la que el usuario describe lo que quiere y un modelo de IA se encarga de convertirlo en una página funcional.

Eso es justo lo que puso a prueba una comparación directa entre ChatGPT, Gemini y Claude. La idea era simple, pero muy reveladora. Los tres modelos recibieron la misma orden para diseñar una pantalla de bienvenida de una red social pensada para jugadores de Dungeons and Dragons. El resultado dejó un ganador bastante claro, sobre todo en algo que hoy pesa mucho más que escribir código sin errores. La capacidad de entender el tono, el estilo y la experiencia que espera el usuario.

Una prueba sencilla para medir algo más que código

El encargo pedía una página de bienvenida en HTML para una plataforma social orientada a fans de Dungeons and Dragons. La pantalla debía recibir al usuario, invitarle a elegir su estilo de juego y animarle a completar un perfil breve. Todo eso con una estética temática, pero sin perder claridad ni facilidad de uso.

La evaluación se centró en tres puntos muy concretos. Inteligencia estética, usabilidad y fidelidad a la instrucción. Después, el código generado por cada modelo se probó en OneCompiler, una herramienta que permite pegar HTML y ver al instante cómo queda la web en pantalla. Sin rodeos. Lo que ves es lo que hay.

ChatGPT cumple, pero se queda corto en estilo

El resultado de ChatGPT fue funcional, pero bastante plano. La página podía usarse y respetaba la parte técnica del encargo, aunque transmitía más la sensación de un formulario genérico que la de una puerta de entrada a una comunidad de fantasía.

Según la comparación facilitada, el diseño apostó por una solución segura y minimalista, con fondo tipo pergamino y una estructura muy básica. En la práctica, eso significa que la web hacía lo que se le pidió, pero no conseguía crear una experiencia memorable. Para una pantalla de bienvenida, eso pesa. Y mucho.

Gemini entiende mejor la ambientación

Gemini quedó por delante de ChatGPT gracias a una propuesta más cuidada en lo visual y más conectada con el universo de Dungeons and Dragons. No se limitó a montar un formulario. Intentó convertir el acceso a la plataforma en una pequeña experiencia de entrada al juego.

Ahí entran detalles como nombres de campos más evocadores, una mejor jerarquía visual y un uso más inteligente del espacio. También ayudó el empleo de mosaicos de selección y otros recursos de interfaz que daban más orden al conjunto. No era revolucionario, pero sí más inmersivo y mejor resuelto.

Claude se impone con una experiencia más completa

Claude fue el vencedor claro de la prueba. La diferencia, según la información aportada, se notaba desde el primer vistazo. La página no aparecía como un bloque estático, sino con animaciones y una presentación más intencional, algo que reforzaba la sensación de estar entrando en un mundo temático y no en una simple ficha de registro.

El modelo construyó una estética oscura, cercana a una mazmorra, con acentos dorados y una ambientación mucho más coherente con el imaginario de D&D. Pero no se quedó solo en lo bonito. También ofreció la mejor combinación entre creatividad, cumplimiento del encargo y facilidad de uso. Al final del día, eso es lo que separa un código correcto de una experiencia bien pensada.

Lo que deja esta comparación entre modelos de IA

La prueba sugiere que, en tareas de bajo contexto, no basta con generar código que funcione. El modelo que mejor rinde es el que sabe rellenar los huecos con criterio visual y una lectura más fina de lo que el usuario realmente quiere decir, aunque no lo escriba de forma perfecta.

También deja otra idea interesante. La «vibe coding» no elimina la importancia del desarrollo web, pero sí cambia quién puede participar. Personas sin conocimientos de programación ya pueden construir prototipos útiles con una sola instrucción. Y si el listón creativo importa tanto como el técnico, Claude parece llevar ventaja en este tipo de tareas.

El artículo original en el que se basa esta comparación ha sido publicado en XDA Developers.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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