Cada vez que haces una videollamada o subes un vídeo, tu tráfico viaja por hilos de vidrio finísimos. Esos hilos sostienen Internet, pero no se pueden multiplicar de la noche a la mañana, sobre todo cuando cruzan océanos.
La japonesa Nippon Telegraph and Telephone (NTT) ha anunciado una nueva fibra óptica pensada para “cables troncales”, las autopistas por donde pasa gran parte del tráfico global. Su apuesta es meter cuatro caminos de luz dentro del mismo grosor y aprovechar la infraestructura ya instalada, con la vista puesta en un despliegue alrededor de 2029.
Un cable troncal con cuatro carriles
En una fibra óptica convencional, la señal viaja por un único núcleo, que es la zona central por la que “corre” la luz. En la propuesta de NTT, ese interior se divide en cuatro núcleos separados, como si una carretera de un carril pasara a tener cuatro.
A este enfoque se le suele llamar “fibra multinúcleo” y se apoya en la “multiplexación espacial”. En la práctica significa mandar varias señales a la vez, pero cada una por su propio camino físico, para ganar capacidad sin aumentar el tamaño del cable.
Dentro de NTT, este salto no se vende solo como un truco de laboratorio. El investigador Kazuhide Nakajima, de NTT Access Network Service Systems Laboratories, lo sitúa como un paso hacia redes más capaces siempre que se resuelva bien el punto más delicado, las conexiones.
La clave es no cambiar el tamaño
El detalle que más se repite en este tipo de fibra no es la velocidad, sino la compatibilidad. Si el diámetro externo se mantiene, se pueden reutilizar conectores, herramientas de instalación y parte de la logística industrial.
La idea lleva tiempo madurando. En agosto de 2017, NTT y socios como KDDI Research, Sumitomo Electric, Fujikura, Furukawa Electric, NEC y el Instituto Tecnológico de Chiba mostraron una fibra multinúcleo con diámetro estándar y remarcaron que eso facilita usar tecnología ya desplegada.
Del laboratorio al cable submarino
El salto más llamativo está bajo el agua. El 13 de marzo de 2026, NTT presentó un sistema de cable submarino que llega a 192 núcleos al meter fibras de cuatro núcleos en un diseño de cable equivalente al actual, y dijo que apunta a un despliegue práctico alrededor de 2029-
La lógica es sencilla de visualizar. Si un cable moderno suele alojar hasta 48 fibras, poner cuatro núcleos en cada una multiplica el número de “caminos” disponibles para transmitir datos, sin ensanchar el cable.
Y aquí es donde la ingeniería pesa. Los cables submarinos se diseñan para durar décadas, soportar presión y ser instalables con barcos especializados, así que cualquier cambio físico grande encarece todo y complica permisos y mantenimiento.
Conectar cuatro núcleos no es un detalle
Fabricar la fibra es solo la mitad del trabajo. En una red real hay que empalmar tramos, reparar averías y conectar la fibra a equipos que ya existen.
Con cuatro núcleos, el empalme exige más precisión. Hay que alinear varios puntos a la vez y además acertar con la orientación, porque los núcleos no están todos en el centro.
En noviembre de 2024, NTT anunció tecnologías de construcción, operación y mantenimiento centradas en eso, con alineación automática y dispositivos que conectan una fibra de cuatro núcleos con fibras convencionales. La meta es que lo nuevo conviva con lo antiguo sin obligar a reconstruirlo todo.
La demanda que empuja la carrera por la capacidad
¿Por qué mover el listón ahora, si la fibra ya parecía imbatible? Porque crece el peso de cada servicio, con 5G, IA generativa y centros de datos que intercambian información sin parar.
También hay señales fuera de NTT de que el concepto puede salir del papel. En junio de 2025, el instituto japonés NICT informó de una implementación en un sistema real de un cable con fibras multinúcleo de cuatro núcleos para transportar vídeo 8K sin comprimir.
Ese tipo de pruebas no va de “más megas” en casa mañana. Va de demostrar que varias señales pueden viajar en paralelo sin interferirse demasiado cuando se aprieta el espacio.
Qué puede cambiar para usuarios y operadores
Para los operadores, el atractivo es claro. Si puedes cuadruplicar capacidad por fibra, puedes ampliar una ruta crítica sin tender muchos más cables, algo especialmente tentador en enlaces submarinos y entre centros de datos.
Para el usuario, el efecto es más indirecto. No significa que tu tarifa suba cuatro veces en velocidad, pero sí puede aliviar cuellos de botella y hacer más fácil ampliar redes cuando el tráfico vuelve a pegar un salto.
NTT habla de un horizonte de despliegue alrededor de 2029, lo que sugiere años de pruebas y de integración con equipos de transmisión. Al final del día, la tecnología cuenta tanto como su encaje con redes que ya llevan décadas funcionando.
La nota de prensa oficial se ha publicado en Nippon Telegraph and Telephone (NTT).













