No es un solar cualquiera. A mediados de marzo de 2026, Asturias estudia la posible llegada de un gran centro de datos para inteligencia artificial promovido por Aprisco Group, una operación que la empresa calcula en 1.000 millones de euros y unos 700 empleos. Tras la reunión entre el viceconsejero de Industria, Juan Carlos Campo Rodríguez, y Daniel Álvarez, el Gobierno asturiano explora posibles ubicaciones, pero el problema es el reloj.
La compañía pide 100.000 metros cuadrados de suelo, con 60.000 edificables, acceso a electricidad y gas, buena conectividad y una potencia de unos 100 megavatios. También quiere una ubicación cerca de Oviedo, Gijón y Avilés para facilitar la llegada de técnicos y personal especializado, y ha advertido de que, si no ve avances en alrededor de una semana, mirará hacia Galicia o Cantabria.
Qué quiere levantar Aprisco
Un centro de datos es, en pocas palabras, un edificio lleno de servidores, que son ordenadores dedicados a guardar, procesar y mover información. Con la IA, estas instalaciones ganan peso porque los sistemas tienen que manejar cantidades enormes de datos y hacerlo sin cortes, con mucha energía, buena refrigeración y conexiones fiables. No suena muy glamuroso, pero ahí se cocina buena parte de la economía digital.
Aprisco Group se presenta como una firma con sede en Barcelona centrada en ingeniería y energías renovables, y en su web incluye una unidad específica llamada Aprisco Digital Centers. Según el plan trasladado al Principado, el nodo asturiano formaría parte de una red con otros proyectos en Granada, Girona y Madrid, además de una iniciativa en Portugal prevista para arrancar el próximo año. Eso da una pista de la escala que busca la empresa.
La pieza clave es el tiempo
Daniel Álvarez, director ejecutivo de la compañía, fue directo al hablar del calendario y resumió la situación con un «Tenemos prisa». La empresa cree que Asturias tiene valor logístico por su posición en el norte y por su cercanía a los grandes núcleos urbanos, pero no piensa esperar demasiado antes de activar otras opciones. En este tipo de inversiones, una semana puede pesar mucho.
Por eso Aprisco ha pedido que la inversión se tramite como Proyecto de Interés Estratégico. En la práctica, esa figura permite dar prioridad y urgencia a los permisos de grandes inversiones que prometen empleo y actividad, con una tramitación más rápida y coordinación entre administraciones. Asturias ya ha empezado a aplicar esa vía en otros proyectos, así que la petición no llega en un vacío.
Qué gana Asturias y qué obstáculos hay
Si sale adelante, el centro de datos de IA reforzaría un perfil que Asturias intenta construir desde hace tiempo, el de territorio capaz de atraer industria digital y empleo técnico cualificado. La cercanía a las tres grandes ciudades no es un detalle menor, porque ahí se concentra buena parte del talento que necesitarían ingenieros informáticos, personal de mantenimiento y especialistas en operación. De ahí que Aprisco mire sobre todo al entorno mejor conectado de la región.
Pero el gran filtro sigue siendo el mismo de casi siempre, energía disponible y trámites ágiles. La Fundación Idonial, la Universidad de Oviedo y varias empresas asturianas lanzaron en febrero de 2026 la Misión ASTURIAS Data Center para mejorar la eficiencia de estos complejos y elaborar un inventario de suelos con potencial, una señal de que la región sabe lo que está en juego. En otras palabras, el mapa empieza a dibujarse, pero ahora toca convertirlo en obra real antes de que el proyecto cambie de rumbo.
La información oficial sobre el encuentro con la empresa se ha difundido por la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo del Principado de Asturias.














