El mercado global de smartphones se prepara para su mayor batacazo en 2026. International Data Corporation prevé que los envíos caerán un 12,9 % hasta unos 1,12 mil millones de unidades, el nivel más bajo en más de diez años. La culpa no es solo de que la gente cambie menos de móvil, sino de una crisis de chips de memoria empujada por la explosión de la inteligencia artificial.
Esta escasez dispara los costes de los componentes y está reescribiendo cómo funciona la industria del teléfono móvil. Los analistas esperan que el precio medio de venta suba alrededor de un 14 % hasta un récord de 523 dólares, mientras los modelos más baratos desaparecen del escaparate. El resultado, en gran medida, será un mercado con menos móviles, más caros y dominado por unas pocas marcas fuertes.
Una caída récord en el mercado de smartphones
El último seguimiento de IDC del mercado de teléfonos móviles, resumido en un informe de IDC, dibuja un escenario mucho peor que hace solo unos meses. En noviembre hablaban de una caída cercana al 1 % para 2026 y ahora apuntan a casi un 13 %, borrando años de lenta recuperación tras la pandemia y dejando los envíos por debajo de los niveles de hace más de una década.
Francisco Jeronimo, vicepresidente de dispositivos cliente a nivel mundial en IDC, habla de un «shock de proporciones tsunámicas» que nace en la cadena de suministro de memoria. Según sus datos, la combinación de subida de precios y falta de chips golpea sobre todo a los fabricantes pequeños de Android, mientras que gigantes como Apple y Samsung están mejor colocados para aguantar el golpe y ganar cuota de mercado.
La IA se come la memoria de los móviles
En el centro del problema está la DRAM, la memoria de trabajo que usan los smartphones para abrir aplicaciones, jugar o ver vídeos sin tirones. Esa misma memoria, o versiones reforzadas con alto ancho de banda, es la que necesitan los centros de datos de inteligencia artificial que entrenan y ejecutan modelos enormes. A medida que empresas como Meta, Google y Microsoft amplían sus granjas de servidores para IA, acaparan una parte creciente de la producción mundial de chips de memoria.
Fabricantes como Micron Technology y SK Hynix desvían capacidad hacia módulos de alto rendimiento porque pueden cobrar mucho más por ellos. Micron ha calificado el cuello de botella como «sin precedentes» y analistas citados por CNBC apuntan a que los precios de la memoria para smartphones se han duplicado en apenas dos trimestres. Además, por cada unidad de memoria de alto ancho de banda producida para chips de IA, dejan de fabricar alrededor de tres módulos de memoria estándar que irían a móviles o portátiles.
Qué viene ahora para los móviles baratos y para el usuario
El impacto más duro se sentirá en los smartphones de menos de 100 dólares, un segmento que mueve unos 171 millones de unidades al año y que es clave en mercados emergentes y en hogares con menos presupuesto. Nabila Popal, directora de investigación del programa Mobile Phone Tracker de IDC, advierte de que este tramo de precio puede volverse «permanentemente no rentable» incluso cuando la memoria se estabilice hacia mediados de 2027. Dicho sin jerga, fabricar un móvil tan barato dejará de salir a cuenta.
Para compensar el encarecimiento de los componentes, los fabricantes están reorientando su catálogo hacia modelos de margen más alto y recortando memoria en los dispositivos más baratos. IDC calcula que el precio medio de venta subirá un 14 % hasta los 523 dólares, casi el triple de lo que contemplaba su escenario más pesimista de hace unas semanas. Apple, por ejemplo, habría aceptado pagar hasta un 100 % más por algunos módulos de memoria suministrados por Samsung para asegurar el stock de sus próximos iPhone, algo fuera del alcance de muchos rivales de bajo coste.
IDC todavía ve una ligera salida del túnel, con una recuperación de en torno al 2 % en 2027 y un rebote cercano al 5,2 % en 2028, pero insiste en que el mercado no volverá a su forma anterior. Ben Wood, analista jefe de CCS Insight, calcula que el déficit de chips de memoria continuará bien entrado 2027 debido al crecimiento del hardware para IA. Al final del día, la época de estrenar un smartphone muy barato cada dos años podría estar tocando techo.
En la práctica esto significa calendarios de renovación más largos, más reparaciones y más móviles de segunda mano circulando entre familias y amigos. También veremos teléfonos nuevos con menos memoria de la que se había vuelto habitual, aunque mantengan el mismo precio en tienda. Quien esté pensando en cambiar de móvil tendrá que acostumbrarse a elegir entre pagar más, esperar más o conformarse con especificaciones algo más ajustadas.














