¿Buscar trabajo será opcional cuando los niños de hoy lleguen a adultos? Vinod Khosla, fundador de Khosla Ventures e inversor temprano de OpenAI, afirmó en una entrevista difundida el 4 de marzo de 2026 que «es muy improbable que un niño de 5 años de hoy tenga que buscar trabajo» cuando sea mayor.
La idea impacta porque toca una preocupación muy real para familias, estudiantes y empresas. Pero la evidencia que ya manejan economistas, organismos internacionales y grandes compañías apunta a algo menos limpio, con automatización creciente, sí, aunque también con cambios más lentos, reciclaje profesional y bastante incertidumbre sobre quién ganará y quién perderá en el proceso.
La apuesta de Khosla por una economía de abundancia
En el episodio «The end of work», presentado por Alyson Shontell en el podcast Titans and Disruptors of Industry, Khosla sostuvo que hacia 2030 la IA podrá hacer el 80 por ciento de los trabajos. Tampoco habla desde lejos, porque OpenAI incluyó a Khosla Ventures entre los inversores de OpenAI LP cuando anunció esa estructura en 2019.
Su razonamiento es sencillo. Si la IA asume tareas que hoy hacen vendedores, médicos o contables, el coste laboral, que es el dinero que una empresa dedica a pagar trabajo humano, caería con fuerza y eso podría abaratar bienes y servicios. Al final del día, lo que promete Khosla es una vida mucho más barata gracias a una mano de obra casi gratuita.
Lo que dicen los estudios sobre empresas y empleo
Aquí es donde el relato se enfría un poco. En el trabajo del NBER sobre uso empresarial de la IA, Ivan Yotzov, Jose Maria Barrero, Nicholas Bloom y otros investigadores analizaron casi 6.000 directivos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Australia y encontraron que alrededor del 70 por ciento de las empresas ya usa IA, pero más del 80 por ciento no ha visto cambios en empleo ni en productividad durante los últimos tres años.
Las propias previsiones de esos directivos también son bastante más modestas que las de Khosla. De media esperan una mejora de productividad del 1,4 por ciento, un aumento de producción del 0,8 por ciento y un recorte de empleo del 0,7 por ciento en los próximos tres años. Eso sugiere avances reales, pero queda lejos de una sustitución masiva a corto plazo.
Más transformación que sustitución total
El informe de la OIT y NASK, liderado por Pawel Gmyrek, añade otro matiz importante. La IA generativa, que es la que crea texto, imágenes o código a partir de una orden escrita, podría afectar a uno de cada cuatro empleos del mundo, pero el estudio subraya que lo más probable no es el reemplazo completo, sino la transformación de tareas, sobre todo en puestos administrativos y digitales. En otras palabras, la IA puede rehacer muchos trabajos sin borrarlos del mapa.
Algo parecido plantea el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum. El 41 por ciento de los empleadores prevé reducir plantilla en tareas automatizables, pero el 77 por ciento planea formar a sus trabajadores y el propio informe sigue apuntando a creación neta de empleo de aquí a 2030. En la práctica, eso significa una transición desigual, no un apagón instantáneo del trabajo.
La entrevista principal se ha publicado en Fortune.












