El portaaviones Fujian, el tercero de la Armada del Ejército Popular de Liberación, afronta 2026 como el año en el que debería pasar de estar operativo a estar plenamente preparado para el combate. La idea, según información difundida por medios oficiales chinos, es que el buque complete el salto hacia entrenamientos en aguas lejanas, lejos de la cobertura y el apoyo de la costa.
En la práctica, eso significa algo más que salir al mar y hacer una demostración puntual. Se trata de repetir operaciones complejas, con aviones entrando y saliendo de la cubierta, escoltas alrededor y decisiones rápidas cuando el entorno se vuelve más exigente. ¿Cuándo se puede decir que un portaaviones ya está “maduro”?
Qué significa estar listo
En el mundo militar se habla de “Capacidad Operativa Plena” para describir el momento en el que un sistema ya puede cumplir su misión completa, de forma sostenida, y no solo en pruebas. Es como cuando un coche supera la ITV y además demuestra que aguanta kilómetros, lluvia y tráfico sin sorpresas.
El analista Wei Dongxu, presentado como observador militar por China Media Group, lo resumió con una imagen muy concreta. “Cuando veamos al Fujian operar con su carga completa de aeronaves y demostrar la capacidad de lanzar y recuperar aviones en toda su cubierta, podremos considerar que su capacidad de combate está completamente desarrollada”.
Catapultas electromagnéticas
Una de las razones por las que el Fujian concentra tanta atención es su sistema de lanzamiento electromagnético, una “catapulta” que ayuda a que los aviones despeguen desde la cubierta. Dicho sin tecnicismos, es un empujón controlado que por lo general permite despegar con más margen de combustible o equipo. En cubierta, cada segundo cuenta.
Según la Armada china, el buque ya ha validado estas maniobras con distintos modelos de aeronaves, lo que sirve para comprobar que la cubierta, los cables de frenado y el ritmo de trabajo funcionan como un conjunto. En septiembre de 2025 se informó de despegues y aterrizajes con tres tipos de aeronaves usando estos sistemas electromagnéticos.
El detalle importante es que China llega aquí después de dos portaaviones anteriores con rampa de despegue, un método más simple pero con limitaciones. Por eso el Fujian se interpreta como un paso hacia operaciones más intensas y, en concepto, más cercanas a las de las marinas que llevan décadas operando portaaviones con catapulta.
Pruebas y calendario
El 8 de mayo de 2024, el Fujian completó su primera prueba de mar de ocho días y, según el propio comunicado de la televisión pública china, allí se evaluaron sistemas como la propulsión y la energía del barco con resultados “según lo esperado”. Para muchos observadores, fue una primera señal de que el portaaviones podía navegar y alimentar sus sistemas durante varios días seguidos.
Más tarde llegó el momento formal de entrar en servicio. China Media Group informó de que el Fujian fue oficialmente incorporado a la Armada el 5 de noviembre de 2025, un paso que abrió la puerta a una etapa de entrenamiento más exigente y al escenario de operar con tres portaaviones en paralelo.
El grupo aéreo
Un portaaviones no es solo el casco. La pieza que lo convierte en un sistema de combate es su aviación embarcada, que incluye cazas para defender el grupo, aviones de apoyo y plataformas que amplían el alcance de los sensores. Sin aviones, es solo un barco grande.
En los entrenamientos citados por medios oficiales chinos aparecen varios modelos. Se mencionan los cazas J-35 y J-15 en versiones adaptadas a la catapulta, además de la aeronave KJ-600, que actúa como “radar en el aire” para ver más lejos que los sensores del propio barco.
En paralelo, parte del debate reciente se ha movido a las armas que podrían llevar esos aviones. El U.S. Naval Institute señaló que imágenes difundidas en redes sociales parecían mostrar un J-15 equipado con dos misiles antibuque YJ-15, aunque este tipo de pistas visuales no sustituyen una confirmación oficial de despliegue operativo.
Aguas lejanas y señales
La prueba más dura no es despegar cerca de casa. Operar en aguas lejanas implica navegar durante más tiempo, coordinarse con escoltas, sostener el ritmo de vuelos y hacerlo con la posibilidad de vigilancia o interferencias externas. Ahí es donde se ve la diferencia.
Hay un precedente claro dentro de la propia flota china. El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán informó el 5 de abril de 2023 de que el portaaviones Shandong cruzó el canal de Bashi e inició su primer entrenamiento de travesía en el Pacífico occidental.
En 2026, la atención también se apoya en señales más silenciosas, como las imágenes satelitales. Un informe basado en inteligencia de fuentes abiertas situó al Fujian realizando ejercicios en el mar de Bohai, cerca de Qinhuangdao, el 5 de abril de 2026, acompañado por al menos un buque de escolta. Este tipo de seguimiento suele apoyarse en satélites civiles con datos accesibles, como la misión Sentinel-2 del programa europeo Copernicus.
La información oficial se ha publicado en China Media Group a través de CCTV News









