Revolución tecnológica que cambia las reglas para siempre: crean un chip con Wi-Fi capaz de funcionar en un reactor nuclear

Publicado el: 19 de abril de 2026 a las 08:01
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Torre de refrigeración de reactor nuclear donde podrían operar robots con chip wifi resistente a radiación.

Un equipo de Science Tokyo ha desarrollado un receptor Wi-Fi capaz de seguir funcionando en un entorno con una radiación que suele dejar fuera de servicio la electrónica en poco tiempo. La idea es directa, dar conexión inalámbrica a robots que trabajan en zonas donde una persona no puede entrar.

El prototipo se presentó en la conferencia IEEE ISSCC en San Francisco, celebrada entre el 15 y el 19 de febrero de 2026, y está pensado para el desmantelamiento de centrales. El estudio técnico asociado tiene identificador 10.1109/ISSCC49663.2026.11408968, y pone el foco en un problema muy terrenal, menos cables, menos enredos y más libertad de movimiento. En la práctica, el desmantelamiento puede durar más de 20 años.

Por qué la radiación destroza la electrónica

La radiación gamma es energía muy penetrante, y en un reactor puede atravesar materiales y “ensuciar” la electrónica por dentro. En un chip, el fallo típico llega cuando la radiación deja cargas atrapadas en capas aislantes de los transistores, que son como interruptores microscópicos que controlan la corriente, y eso provoca fugas, más ruido y señales más débiles.

Para entender la escala, el equipo habla de dosis del orden de quinientos mil grays, una unidad que sirve para estimar cuánta energía de radiación absorbe un material. En comparación, muchos sistemas electrónicos diseñados para el espacio soportan por lo general cientos de grays a lo largo de años, no en unos meses.

El cable como enemigo en una zona contaminada

Durante la limpieza de la central de Fukushima Daiichi, muchos robots se controlaron con cables de red, algo que limita por dónde pueden pasar y cuántos equipos pueden trabajar a la vez. Es un detalle muy mundano, los cables se enganchan, se enredan y obligan a parar, como cuando se hace un nudo el cable del cargador en la mochila.

La propia TEPCO, operadora de la planta, explica que los robots ya “toman nuestro lugar” en inspecciones dentro de los edificios del reactor para reducir el riesgo de exposición. Pero si se quiere que estos sistemas sean más ágiles, la comunicación inalámbrica tiene que sobrevivir al mismo entorno que los robots.

Qué han construido exactamente

El nuevo dispositivo no es “un Wi-Fi completo”, sino un receptor que escucha y procesa la señal en la banda de 2,4 gigahercios, la típica del Wi-Fi doméstico. Dentro lleva una cadena de amplificadores que levantan señales muy débiles y las preparan para que un sistema digital haga el resto del trabajo.

El proyecto lo lideraron Yasuto Narukiyo y Atsushi Shirane en el Institute of Innovative Research de Science Tokyo, en colaboración con Masaya Miyahara en la Organización de Investigaciones de Aceleradores de Alta Energía (KEK). En la lista de autores también figuran Sena Kato, Kotaro Yanaka, Yuya Takahashi y Jill Mayeda, entre otros colaboradores.

La receta para “endurecer” un chip

Cuando un chip está lleno de transistores, cada transistor es un punto potencial de fallo bajo radiación, porque incluye una zona aislante sensible a esas cargas atrapadas. El equipo redujo el número total de transistores y sustituyó algunos de los más vulnerables por inductores, componentes pasivos parecidos a pequeñas bobinas que toleran mejor este tipo de daño.

En los transistores que no se podían evitar, cambiaron la geometría para que fueran físicamente más grandes y menos propensos a crear fugas por los bordes. También reemplazaron un transistor especialmente sensible en una parte del receptor por un inductor, una forma de reducir puntos débiles sin dejar de amplificar la señal.

Qué dicen las pruebas y qué falta para que sea útil

En las pruebas, tras una exposición acumulada de quinientos mil grays, la “ganancia”, es decir, la fuerza con la que sale la señal en el receptor, cayó alrededor de un decibelio y medio. El ruido subió ligeramente, sin dejar de estar en niveles comparables a los de receptores comerciales, y Shirane lo resumió así, “un sistema inalámbrico elimina la necesidad de un cableado complejo y permite operar un gran número de robots de forma eficiente”.

Aun así, queda trabajo por delante antes de hablar de un sistema Wi-Fi completo dentro de un reactor. El grupo también investiga un transmisor, que es más difícil porque para emitir hay que manejar corrientes más altas y eso complica la supervivencia de los componentes bajo radiación.

El interés no es solo Fukushima, porque la Agencia Internacional de Energía Atómica prevé que casi la mitad de los 423 reactores en operación entren en procesos de desmantelamiento de aquí a 2050. En paralelo, la robótica para estas tareas sigue avanzando, como muestra este estudio de 2023 sobre robots de descontaminación pensado para moverse por pendientes y escalones, y este nuevo receptor encaja como una pieza más de ese puzle.

 El trabajo principal se ha publicado en las actas de la 2026 IEEE International Solid-State Circuits Conference (ISSCC).

Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

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