Estados Unidos despliega un portaaviones de propulsión nuclear de 97.000 toneladas que se dirige a Sudamérica

Publicado el: 17 de abril de 2026 a las 18:31
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Portaaviones nuclear USS Nimitz navegando con cazas en cubierta durante su despliegue hacia Sudamérica.

El portaaviones nuclear USS Nimitz, el más veterano en servicio activo de la Marina de Estados Unidos, ha salido de Naval Base Kitsap-Bremerton, en Washington, para lo que la propia Armada describe como su última partida desde esa base. Con un desplazamiento de alrededor de 100.000 toneladas, es uno de los mayores buques de guerra del mundo según una reseña oficial.

La salida ocurrió el 7 de marzo de 2026 y el destino del traslado es Naval Station Norfolk, en Virginia, como recoge una nota de la U.S. Navy. A partir de ahí empieza la gran pregunta para el público general. ¿Qué hace un “aeropuerto flotante” tan grande cruzando aguas de Centro y Sudamérica, lejos de sus despliegues más habituales?

La última salida de Bremerton

La U.S. Navy explica el hito en una nota firmada por el teniente Paul Fletcher, de Naval Air Force, U.S. Pacific Fleet. El texto recuerda que el Nimitz fue puesto en servicio el 3 de mayo de 1975 y que su marcha cierra una etapa de décadas vinculada al noroeste del Pacífico.

El capitán Joseph Furco, comandante del buque, puso el acento en la parte humana. “Este barco y su tripulación no podrían estar más agradecidos a la gente del estado de Washington por décadas de hospitalidad, amistad y confianza”, dijo. La frase suena a despedida de barrio, pero aquí viene de una base naval y un buque enorme.

Qué es un grupo de ataque de portaaviones

Un portaaviones no se entiende sin su “grupo de ataque”, que es una flota pensada para protegerlo y darle alcance. En Southern Seas 2026, el Nimitz navega con escoltas como el destructor USS Gridley, que actúan como capa de vigilancia y defensa alrededor del barco principal.

También importa lo que lleva encima. El despliegue incluye la Carrier Air Wing 17, con cazas F/A-18E/F, aviones de guerra electrónica EA-18G, aeronaves logísticas C-2A y helicópteros MH-60, según el anuncio oficial. Traducido a lenguaje cotidiano, es un equipo que puede atacar, vigilar, mover material y apoyar rescates sin depender de una pista en tierra.

Southern Seas 2026 y las escalas previstas

El despliegue está anunciado en un comunicado de U.S. Naval Forces Southern Command y la Cuarta Flota fechado el 23 de marzo de 2026. La U.S. Navy afirma que el Nimitz y el USS Gridley circunnavegarán Sudamérica y harán ejercicios de paso, operaciones en el mar e intercambios de especialistas con fuerzas socias.

Según ese plan, hay actividades con Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay, además de escalas en puertos de Brasil, Chile, Panamá y Jamaica. El contraalmirante Carlos Sardiello, al mando de U.S. Naval Forces Southern Command y la Cuarta Flota, aseguró que Southern Seas 2026 “ofrece una oportunidad única para mejorar la interoperabilidad” con socios regionales.

Entrenar juntos sin hablar el mismo “idioma”

La palabra interoperabilidad suena técnica, pero la idea es simple. Significa que barcos y aviones de distintos países puedan coordinarse rápido, con radios compatibles, procedimientos parecidos y una cadena de mando clara cuando hay una emergencia. Nadie quiere descubrir un malentendido cuando el mar está revuelto o hay una búsqueda y rescate en marcha.

Este tipo de despliegues suele conectarse con maniobras ya conocidas en el continente, como UNITAS, que la Marina de Estados Unidos describe como el ejercicio marítimo multinacional anual más antiguo del mundo. La U.S. Navy no ha concretado qué fases coincidirán con el Nimitz, pero el objetivo general es el mismo, practicar ahora para no improvisar luego.

La logística detrás de un viaje tan largo

Que el Nimitz sea nuclear no significa que el día a día sea “gratis” en suministros. Sus reactores le dan energía para navegar durante largos periodos, pero el ala aérea necesita combustible y a bordo se consumen repuestos y comida cada día. Piensa en un instituto entero funcionando dentro de un barco, pero a cientos de kilómetros de la costa.

Ahí entra el Military Sealift Command, que opera buques de apoyo para reabastecer a la flota en el mar. La propia U.S. Navy explica que sus petroleros permiten transferir combustible a barcos y también combustible de aviación para portaaviones. Es una maniobra de precisión, con dos buques navegando en paralelo mientras pasan mangueras y carga.

Qué implica retirar un portaaviones nuclear

El viaje hacia Norfolk abre la puerta al siguiente capítulo, la retirada. Desactivar un portaaviones nuclear no es aparcarlo, implica retirar el combustible nuclear y desmontar sistemas y electrónica, un trabajo que por lo general se alarga durante años. Por eso, este traslado se interpreta como el inicio de una transición más que como un final instantáneo.

Esa transición ya aparece en documentos oficiales del Pentágono, con anuncios de contrato sobre planificación y mejoras de instalaciones para la “retirada de combustible e inactivación” de portaaviones de la clase Nimitz. Es el tipo de letra pequeña que anticipa lo que vendrá cuando se apaguen los focos del puente de mando, como se ve en este anuncio de contratos del Departamento de Defensa.

El comunicado oficial se ha publicado en la U.S. Navy.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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