¿Inspiración, homenaje o una copia demasiado evidente? Pickmon irrumpió a principios de marzo de 2026 con un tráiler oficial y una ficha en Steam que lo presenta como un juego multijugador de supervivencia en mundo abierto. Bastaron unos segundos de vídeo para que se abriera el debate por sus similitudes con Pokémon, Palworld y una estética de aventura fantástica que muchos relacionan con Zelda.
La comparación no llega en un vacío. Nintendo y The Pokémon Company mantienen desde septiembre de 2024 una demanda confirmada contra Pocketpair por Palworld, y ese dato cambia la lectura de cualquier nuevo proyecto con parecidos evidentes. Conviene separar dos cosas. Un parecido visual puede encender las redes, pero una demanda por patentes va sobre una mecánica registrada, es decir, sobre cómo funciona algo dentro del juego.
Qué propone realmente Pickmon
La ficha oficial de Steam vende Pickmon como un «survival crafter». En lenguaje normal, eso significa explorar, recoger recursos, sobrevivir, construir una base y fabricar objetos mientras recorres un continente lleno de criaturas. En esa misma página, PocketGame aparece como estudio responsable y NETWORKGO como editora, con una fecha de lanzamiento todavía por confirmar.
La descripción también habla de domar criaturas con «cartas especializadas», montar granjas, levantar fábricas y producir equipo y armas. En la práctica, eso mezcla captura de monstruos, combate, construcción y automatización industrial, una combinación que explica por qué tantos jugadores han conectado el proyecto con Pokémon y Palworld casi de inmediato.
Por qué el caso Palworld pesa tanto
Nintendo y The Pokémon Company informaron el 19 de septiembre de 2024 de una demanda por infracción de patentes contra Pocketpair en el Tribunal de Distrito de Tokio. No es un matiz menor. Una patente protege una solución técnica registrada, algo más parecido a una receta legal de cómo se ejecuta una mecánica que a un simple parecido entre criaturas o escenarios.
Pocketpair explicó después que los demandantes buscan detener Palworld y reclamar una compensación económica, además de señalar tres patentes registradas en Japón. Por eso el ruido alrededor de Pickmon no suena a broma pasajera. Llega cuando una de las compañías más protectoras del sector ya ha demostrado que está dispuesta a litigar.
Lo que está claro y lo que todavía no
Parte del revuelo se explica por detalles muy concretos del material promocional. En las comparaciones difundidas por jugadores y creadores se repiten un acompañante amarillo sobre el hombro del protagonista, una criatura que recuerda a Breloom y otra que evoca a Ceruledge en versión centauro, además de una puesta en escena que muchos leen como un eco de Zelda. Cuando tantas referencias saltan a la vista, la conversación se dispara sola.
El ruido subió otro escalón cuando la ilustradora Elpsy escribió en X «Pickmon stole one of my designs» y Pokejayjay respondió que uno de los monstruos era «literally my fan design for Mega Ceruledge». Esas acusaciones no demuestran por sí solas una infracción, pero ayudan a entender por qué Pickmon ha pasado en pocos días de ser un juego desconocido a convertirse en uno de los lanzamientos más vigilados del momento. Con los datos públicos de hoy, hablar ya de una nueva demanda sería adelantarse, porque Nintendo solo ha anunciado oficialmente el caso contra Pocketpair y la página de Pickmon sigue centrada en exploración, combate y construcción.
La información oficial principal se ha publicado en Steam.










