Hace 30 años China vio la oportunidad, ahora tiene un motor de respiración atmosférica que impulsa misiles y aviones a velocidades superiores a las del Mach 6

Publicado el: 10 de abril de 2026 a las 12:57
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China avanza en el motor hipersónico que puede impulsar misiles y aviones más allá de Mach 6 sin cambiar de sistema.

Imagina un avión que despega como uno cualquiera y, sin cambiar de motor a mitad del viaje, acelera hasta el rango hipersónico. China dice estar más cerca de esa idea con un nuevo motor de respiración atmosférica diseñado para funcionar desde parado hasta superar Mach 6, y el equipo afirma que el prototipo ya se ha completado y se ha verificado en pruebas experimentales. El siguiente paso sería adaptarlo a distintas plataformas y llevarlo a pruebas de vuelo, mientras Xu Jianzhong lo enmarcó así «El desarrollo por parte de China de motores de nueva generación sería una opción estratégica para romper el monopolio occidental e incluso superar a Occidente».

El proyecto se asocia a la Academia China de Ciencias y al trabajo de Xu Jianzhong, un investigador centrado en cómo se comportan el calor y los gases dentro de un motor, que es donde suelen aparecer los límites. En una pieza publicada en marzo de 2026 se cuenta que su equipo lleva años intentando evitar el gran dolor de cabeza del vuelo rápido, el salto entre dos sistemas de propulsión que deben turnarse cuando el avión acelera.

Qué significa que un motor «respire» aire

Un motor de respiración atmosférica toma el oxígeno del propio aire para quemar el combustible, en vez de llevarlo a bordo como hacen los cohetes. En la práctica, eso puede reducir peso y dejar más espacio para combustible o equipos, aunque exige controlar muy bien cómo entra el aire y cómo se mezcla con el combustible.

En el caso de los estatorreactores, conocidos como ramjets, la idea es casi de sentido común. El vehículo usa su propia velocidad para «apretar» el aire que entra, como cuando abres la mano por la ventanilla y notas la presión. Por eso este tipo de motor depende mucho de ir ya rápido y de que la entrada de aire funcione como un embudo bien afinado.

Mach 6 explicado sin ponerse pesado

Mach es una forma de decir «cuántas veces más rápido que el sonido» va algo en ese momento. Si estás en Mach 1, vas a la velocidad del sonido en el aire que te rodea, y el número cambia si cambia la temperatura del aire. Es un atajo habitual en aviación para comparar velocidades sin liarse con conversiones.

Cuando se habla de hipersónico, por lo general se piensa en volar por encima de Mach 5. A esas velocidades, el aire deja de comportarse como en un vuelo normal y aumentan de golpe el calor, la resistencia y las exigencias del motor. Mach 6 entra de lleno en esa liga, y por eso cualquier avance ahí se mira con lupa.

Por qué hoy se usan dos motores en uno

En muchos conceptos actuales, el despegue y el tramo inicial se confían a una turbina, parecida a la de un reactor convencional. Cuando el avión ya va muy rápido, se intenta pasar a un modo tipo ramjet, que aprovecha mejor la alta velocidad. El cambio entre modos es delicado y ha sido una de las grandes complicaciones de los motores combinados para vuelo hipersónico.

El motivo de fondo se entiende fácil. Un ramjet es muy simple y, a cambio, empuja muy poco cuando está parado o va lento, así que suele necesitar ayuda para arrancar. Esa ayuda puede ser otro motor o un impulsor, y eso mete más piezas, más peso y más puntos de fallo.

El giro contrarrotativo y el uso de ondas de choque

La propuesta vinculada a Xu se apoya en una idea poco intuitiva, usar las ondas de choque como herramienta de compresión. En motores rápidos, esas «paredes» de aire suelen considerarse una fuente de pérdidas, pero su grupo plantea reforzarlas y aprovecharlas, y además describe un compresor contrarrotativo que elimina piezas entre etapas para compactar el conjunto. En ese mismo relato se afirma «La capacidad de refuerzo de las paletas de dos etapas es equivalente a la de las tradicionales de cuatro a seis etapas, y tanto el peso como el tamaño se reducen significativamente».

La etiqueta «contrarrotativo» se refiere a dos partes que giran en sentidos opuestos para aumentar el efecto de compresión sin exigir tanta velocidad de giro a una sola pieza. Este tipo de esquemas también aparece en literatura académica sobre motores que usan ondas de choque para comprimir el aire, precisamente porque intenta exprimir más rendimiento con una arquitectura más compacta.

De las pruebas de laboratorio al mundo real

Antes de hablar de un avión operativo, lo clave es qué se ha validado y en qué condiciones. En 2021, el Instituto de Ingeniería Termofísica de la Academia China de Ciencias comunicó que un «motor de nuevo principio» en esta línea había logrado un régimen de funcionamiento a baja velocidad, una señal temprana de que las piezas podían empezar a trabajar como un sistema integrado.

Aun así, el salto a un vuelo real es otra historia. En un banco puedes controlar mejor el aire, la temperatura y la vibración, y en el cielo todo cambia a la vez. Ahí aparecen preguntas muy terrenales, desde cómo se refrigera el motor hasta qué pasa si el aire entra «sucio» por una maniobra brusca.

La carrera global por la propulsión hipersónica

China no está sola en esta carrera, y eso ayuda a poner el anuncio en contexto. En enero de 2026,GE Aerospace y Lockheed Martin anunciaron pruebas de un ramjet de detonación rotativa alimentado con combustible líquido, con la promesa de más eficiencia y un diseño compacto para aplicaciones a velocidades muy altas. También detallaron ensayos en condiciones de encendido y crucero, y planes para seguir madurando la tecnología durante 2026.

Un año antes, Pratt & Whitney, dentro de RTX, informó de una serie de ensayos de su motor de detonación rotativa y de planes para avanzar hacia pruebas integradas de motor y vehículo. La idea de fondo se repite, más empuje y más eficiencia con sistemas más compactos y con menos piezas móviles. La diferencia, al final del día, está en el truco que usa cada diseño para resolver el mismo rompecabezas. 

El trabajo oficial se ha publicado en el portal de la Academia China de Ciencias.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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