Cartagena es uno de los puntos sensibles para la defensa de España y empieza su blindaje: despliega el sistema Nasams y se convierte en zona estratégica

Publicado el: 27 de abril de 2026 a las 09:42
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Sistema NASAMS lanzando un misil en un despliegue de defensa aérea similar al previsto en Cartagena, España.

Cartagena convive desde hace años con su peso militar e industrial, pero el plan de modernización del Nasams puede hacer ese papel más visible. ¿Por qué ahora? Porque la defensa aérea está cambiando hacia sistemas más conectados y con más capacidad de reacción.

La apuesta es pasar de una defensa más repartida a otra más coordinada, con radares, centros de mando y lanzadores trabajando como una red. Si se mantiene el calendario que se ha publicado en los últimos meses, la capacidad operativa inicial se busca en 2027, con nuevas baterías y obras de apoyo dentro de la base.

Por qué Cartagena es sensible

En pocos kilómetros se agrupan activos que, en defensa, se consideran críticos. El Arsenal Militar de Cartagena es el gran punto de apoyo logístico de la Armada en el Mediterráneo y cubre desde Almería hasta Gerona, incluidas las Islas Baleares, según la propia Armada.

También pesa la industria naval y su efecto arrastre. Navantia describe el S-80 como un programa de submarinos construido en Cartagena y pensado para una amplia gama de misiones.

Lo que ha cambiado es el tipo de amenaza que preocupa hoy. Drones baratos, misiles de crucero y ataques simultáneos obligan a pensar en defensas rápidas y coordinadas, no en un único “botón rojo” que lo arregle todo. Por eso la tendencia es unir sensores, mando y misiles donde más falta hacen.

Qué es Nasams

Nasams no es “un misil” y ya está. Es un conjunto en el que un radar detecta, un centro de mando decide y un lanzador dispara, todo conectado para reaccionar en segundos. Suena a jerga, pero la idea es simple, ver antes y responder mejor.

Una clave es que no todo tiene que estar pegado en el mismo sitio. Kongsberg explica que los radares y lanzadores pueden desplegarse separados a más de 20 kilómetros del centro de control, lo que amplía la cobertura y complica que un ataque deje todo fuera de servicio de una sola vez.

En España, el Ejército de Tierra describe el Nasams como una defensa en red de media altura basada en el misil AMRAAM y el radar Sentinel, con capacidad de disparar sin contacto visual directo. En esa ficha se habla de un alcance máximo de 25 kilómetros y de interceptaciones a alturas de hasta 10 kilómetros, útil para imaginar su “paraguas” de protección.

Tentegorra toma protagonismo

Tentegorra ya está dentro del ecosistema antiaéreo español. El Regimiento de Artillería Antiaérea 73 se reparte entre Cartagena, donde tiene el Grupo Nasams, y Marines en Valencia, donde se ubica el Grupo Patriot, según el propio Ejército de Tierra.

Hay un detalle que ayuda a aterrizar la historia. En la información pública del Ejército, Tentegorra aparece en la carretera del mismo nombre, a pocos metros de un centro comercial, y junto a otras instalaciones militares del área. Un sistema pensado para amenazas de alta tecnología, pegado a la rutina de cualquiera que pase por allí.

El refuerzo previsto va más allá de llevar equipos nuevos. Planes publicados en prensa especializada apuntan a nuevos talleres, almacenes y un futuro Centro de Excelencia Nasams para formación, con la idea de convertir la base en un punto de referencia.

Inversión y calendario

El empuje viene de un programa con fechas y cifras oficiales. En la referencia del Consejo de Ministros del 12 de septiembre de 2023, el Gobierno situó la modernización del Nasams dentro de un plan de 673,4 millones de euros entre 2023 y 2027, y recordó que el sistema se adquirió en 2003 y que se detectaron problemas de componentes alrededor de 2013.

La parte industrial también está clara. Kongsberg anunció el 29 de mayo de 2024 un contrato con el Gobierno de España por un valor aproximado de 410 millones de euros y destacó la “long-standing relationship” con las Fuerzas Armadas españolas, en palabras de su presidente Eirik Lie.

El siguiente hito visible es 2027. Informaciones recientes sitúan el inicio del despliegue entre la primavera y el verano de ese año, con cinco baterías y un volumen de medios que obliga a adaptar la base. En ese esquema, cada batería puede reunir hasta 19 vehículos y cerca de un centenar de efectivos.

Qué cambia para la defensa aérea

La idea de fondo es la “defensa en capas”. Significa que no hay un solo sistema para todo, sino varios que se solapan, como paraguas de distintos tamaños, para cubrir desde drones pequeños hasta objetivos que vuelan más lejos. Si uno falla o llega tarde, otro puede entrar en juego.

Al final del día, lo que cuenta es la velocidad de reacción y la coordinación. Un ataque moderno puede mezclar objetivos lentos y rápidos y llegar casi a la vez, y por eso una defensa conectada suele ser más útil que piezas aisladas. No es magia. Es organización.

La referencia oficial del programa de modernización se ha publicado en La Moncloa.

Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

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