Los teléfonos y los GPS pueden dejar de funcionar en cualquier momento: la Ciencia confirma que el polo magnético de la Tierra se ha desplazado y las consecuencias son peligrosas

Publicado el: 26 de abril de 2026 a las 20:42
Síguenos
El polo magnético de la Tierra desplazándose hacia Siberia con móvil mostrando brújula y campo magnético.

¿Sabías que el «norte» al que apunta una brújula no es exactamente el mismo que el del mapa? Ese norte magnético vuelve a moverse de forma notable y empuja a actualizar la referencia que usan desde los aviones hasta la flecha que te orienta en el móvil.

El 17 de diciembre de 2024, la NOAA y el British Geological Survey publicaron el World Magnetic Model 2025, o WMM2025, junto a una versión de alta resolución llamada WMMHR2025. La idea es sencilla, si el norte cambia, la navegación moderna necesita recalcularse.

Un norte que se mueve

El polo norte geográfico es el de los globos terráqueos, el punto fijo marcado por el eje de giro del planeta. El polo norte magnético es distinto y es el punto hacia el que, por lo general, se orientan las brújulas.

La razón está bajo tus pies. A unos 3.000 kilómetros de profundidad, en el núcleo externo, hay hierro líquido que se mueve y genera el campo magnético terrestre, un escudo invisible que también cambia con el tiempo.

Ese campo nos ayuda a desviar parte del viento solar y hace que existan auroras. También es la base de la navegación magnética cuando fallan otras señales.

El frenazo del polo

Durante décadas, el polo norte magnético aceleró su carrera hacia Siberia. En una nota de prensa, el geofísico William Brown, del British Geological Survey, lo resumió así, «es un comportamiento que nunca habíamos visto antes».

Brown cuenta que el polo, tras siglos cerca de Canadá, aceleró en las últimas dos décadas y, hace unos cinco años, redujo la marcha de unos 50 kilómetros al año a unos 35. En un viaje largo, un error sostenido acaba sumando.

La clave es que los sistemas no solo quieren saber «dónde está el norte». Necesitan la declinación magnética, el ángulo entre el norte del mapa y el norte real de la brújula, que cambia según el lugar y con el paso de los años.

La brújula digital del mundo moderno

El WMM es un mapa del magnetismo que se actualiza cada cinco años para no quedarse viejo. Lo producen la National Geospatial-Intelligence Agency y el Defence Geographic Centre, y la NOAA y el British Geological Survey lo desarrollan y distribuyen. Según la NOAA, esta edición debería seguir siendo válida hasta finales de 2029, salvo cambios inesperados.

¿Y tu móvil qué pinta aquí? El sensor magnético ayuda a saber hacia dónde miras y necesita un modelo global para corregirse. Ciarán Beggan, geofísico del British Geological Survey, lo dijo así, «estos mapas están integrados en casi todos los móviles del mundo».

Esto no es nuevo, pero sí es más sensible de lo que parece. En febrero de 2019, la NOAA publicó una actualización fuera de calendario porque el norte magnético estaba cambiando deprisa en el Ártico, y algunos aeropuertos tuvieron que reajustar referencias de rumbo.

Más detalle en el nuevo modelo

WMM2025 llega acompañado de WMMHR2025, una versión de alta resolución. En términos simples, el «tamaño del píxel» pasa de unos 3.300 kilómetros en el ecuador a unos 300, y con eso la dirección sale más afinada.

Esto se nota sobre todo en latitudes altas, donde el campo magnético es más complejo. También es útil en tierra firme, porque pequeños cambios locales pueden distorsionar la lectura de una brújula digital.

Mike Paniccia, científico de la National Geospatial-Intelligence Agency y responsable del programa WMM, animó a dar el salto cuando sea posible. En su comunicado, dijo que «recomendamos a los usuarios que, si pueden, pasen al modelo de mayor resolución» para ganar precisión. El mismo documento recuerda que el modelo actualiza las «zonas de apagón» cerca de los polos, donde el campo puede volverse inutilizable para navegar.

Lo que cambia para tu día a día

Para la mayoría de la gente, el efecto será casi invisible. Si usas el móvil para encontrar un restaurante, lo normal es que no notes nada, salvo quizá una brújula algo más estable en determinados lugares.

Donde sí se mira con lupa es en aviación, navegación marítima y operaciones cerca del Ártico o la Antártida. El British Geological Survey recuerda que desviarte solo un grado en un trayecto largo puede acabar en decenas o cientos de kilómetros de diferencia.

¿Y el futuro, qué pinta tiene? El calendario oficial apunta a otra actualización en 2030, pero el informe técnico del modelo, firmado por Arnaud Chulliat, Manoj Nair y William Brown, insiste en que el campo cambia de formas difíciles de prever. Investigaciones basadas en datos satelitales, como las que resume la Agencia Espacial Europea con la misión Swarm, apuntan a un tira y afloja entre zonas magnéticas bajo Canadá y Siberia.

El trabajo oficial se ha publicado en la NOAA Institutional Repository.

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario