Pánico en el mercado de servidores: la escasez de componentes electrónicos básicos va a provocar un apagón en las entregas

Publicado el: 23 de abril de 2026 a las 20:41
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Centro de datos con servidores en funcionamiento afectado por la escasez de componentes en 2026.

El mercado de servidores sigue creciendo, empujado por la inteligencia artificial, pero en 2026 se está encontrando con un freno inesperado. TrendForce, firma de análisis del sector, cree que los envíos podrían subir alrededor de un 13% este año, por debajo del 20% que se esperaba.

El motivo no es un único chip “milagroso” que falta en el mercado. ¿Te ha pasado que intentas montar una bici y te falta un tornillo? Si no llegan ciertos componentes comunes, el servidor no se puede terminar y los plazos de entrega se estiran hasta rozar el año.

Un atasco que no va solo de GPU y memoria

En la conversación sobre IA suele salir primero la GPU, el chip que acelera cálculos pesados, y la memoria rápida que la acompaña. Pero un servidor es un conjunto de piezas que deben encajar, y muchas no son precisamente famosas. Ahí es donde el cuello de botella se está haciendo notar.

TrendForce apunta a problemas en componentes clave como las placas de circuito impreso, las “placas” donde se montan y conectan los chips, y también en la CPU, el procesador principal que coordina casi todo. Cuando esos dos elementos llegan tarde, el resto del hardware puede estar listo y aun así no hay servidor que enviar.

Plazos de entrega que se acercan al año

La propia actualización de TrendForce es bastante clara al describir el cambio de ritmo. La firma sostiene que la demanda sigue ahí, pero los plazos de entrega se han alargado en varias piezas. Eso ya está recortando lo que realmente se puede enviar.

Para 2026, TrendForce calcula que el crecimiento total de envíos podría quedarse alrededor del 13%, cuando antes se esperaba algo más cerca del 20%. En algunos casos, las esperas para placas y CPU ya se acercan al año. En chips como los PMIC, el plazo se mueve de unos cinco o seis meses a entre ocho y nueve meses, y en los BMC sube de unos tres o cuatro meses a alrededor de cinco o seis meses.

Por qué la IA se lleva la prioridad en la fábrica

La escasez no se reparte por igual. TrendForce sostiene que los fabricantes y proveedores están asignando más capacidad a componentes para servidores de IA, en parte porque estos equipos suelen tener más margen y pedidos más urgentes. Eso deja a los servidores de uso general, los “de toda la vida” que llevan webs y bases de datos, con menos hueco en la línea.

Un ejemplo son los PMIC, chips que regulan y reparten la electricidad dentro del sistema. En servidores de IA, la demanda de potencia suele ser más alta, y eso hace que estos chips se pidan en mayores cantidades o con requisitos distintos. Por eso los proveedores tienden a dar prioridad a este tipo de pedidos.

Los BMC también están bajo presión. Son chips que permiten administrar un servidor a distancia, como si tuviera un pequeño “cerebro” dedicado a supervisarlo. Aunque se fabrican con procesos consolidados, la capacidad es limitada y la demanda está subiendo.

ASIC y GPU compiten por el futuro del hardware de IA

Mientras el servidor tradicional se queda esperando piezas, el servidor para IA sigue acelerando. TrendForce prevé que los envíos de servidores de IA crezcan alrededor de un 28% en 2026, y en su análisis insiste en que los ASIC, chips diseñados para tareas concretas, podrían crecer más rápido que los sistemas basados en GPU.

La realidad, aun así, es menos limpia que el titular. Los grandes proveedores de servicios en la nube se han apostado por chips propios, pero ponerlos en producción no es solo fabricarlos. Hay que validarlos, probarlos a gran escala y ajustarlos para que no den problemas en un centro de datos lleno de carga real.

TrendForce menciona que ese proceso de ajuste puede empujar entregas hacia adelante, con ejemplos como Meta y Amazon Web Services (AWS). Por eso cree que la cuota de servidores con ASIC difícilmente superará alrededor del 27% este año. Eso deja margen para que los sistemas basados en GPU sigan dominando a corto plazo.

Un horizonte que apunta a 2027

TrendForce considera que los servidores de uso general serán los más afectados por esta situación, y eso acaba limitando el crecimiento total del mercado. La demanda puede estar ahí, pero si la oferta no acompaña, el “techo” llega rápido. En el mejor de los casos, la firma sitúa un reequilibrio más claro entre oferta y demanda en 2027.

Parte del problema tiene que ver con la producción de componentes “maduros”, fabricados en líneas más antiguas que siguen siendo esenciales para chips de potencia. En enero de 2026, TrendForce ya describía un mercado de obleas de 8 pulgadas, discos de silicio donde se fabrican muchos chips, más tenso por recortes de capacidad en compañías como Samsung y TSMC.

Para quien compra servidores, la lección es muy terrenal. Habrá que planificar con más margen, aceptar cambios de configuración cuando sea posible y asumir que el próximo retraso puede venir de una pieza que casi nadie menciona. A veces, el cuello de botella es lo más pequeño.

La nota de prensa principal se ha publicado en TrendForce

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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