El Ministerio de Defensa ha activado una licitación para construir un nuevo edificio de mantenimiento en la Base Militar de Cerro Muriano, en Córdoba, pensado para los futuros vehículos 8×8 “Dragón”. El anuncio lo firma la Jefatura de Intendencia de Asuntos Económicos Sur y fija un presupuesto estimado de unos 5,7 millones de euros, con ofertas hasta el 5 de mayo de 2026 y un plazo de ejecución de 540 días.
La idea es sencilla en la práctica. Si llegan nuevos blindados, hace falta un sitio preparado para revisarlos, repararlos y devolverlos al servicio sin que se acumulen semanas de espera. ¿De qué sirve tener vehículos modernos si acaban parados por falta de un taller a su altura?
Un taller para el 8×8 Dragón
El “Dragón” es el nombre del nuevo Vehículo de Combate sobre Ruedas 8×8 que el Ejército de Tierra está incorporando a sus unidades. En su explicación oficial, el Ejército recuerda que el apodo “Dragón” “evoca las virtudes militares” de las antiguas unidades de dragones, y lo enmarca en su plan de modernización.
Este programa no es nuevo, pero ahora aterriza en infraestructuras concretas. En agosto de 2020, el Ministerio de Defensa firmó el contrato para fabricar 348 VCR 8×8 “Dragón” con una duración prevista de diez años, con el objetivo de renovar vehículos más antiguos del Ejército de Tierra.
Qué significa mantenimiento de segundo escalón
El edificio que se quiere construir es para “mantenimiento de segundo escalón”, conocido en el Ejército como EMAN. En pocas palabras, es el nivel de taller que va más allá de las revisiones del día a día, pero que todavía se hace dentro de la estructura militar, sin mandar el vehículo a una fábrica.
Piénsalo como cuando un coche pasa de “un cambio de aceite” a “hay que levantar el motor y revisar media transmisión”. Aquí ocurre algo parecido, solo que hablamos de toneladas, sistemas de protección y equipos de comunicaciones. Por eso este tipo de nave suele necesitar espacio, herramientas especiales y personal por especialidades.
Así será el edificio
El proyecto para Cerro Muriano está dimensionado para albergar hasta 54 vehículos en esta primera planificación. También describe una primera fase de flota con 45 vehículos de combate de infantería para el Regimiento La Reina nº 2, ocho vehículos de zapadores y un vehículo de observación avanzada.
La nave industrial se plantea con ocho puestos de trabajo especializados, colocados en una distribución rectangular para que el personal y los equipos se muevan con agilidad. Habrá áreas de mecánica y chapa, de armamento y electrónica, y de telecomunicaciones, que son las tres “familias” de averías que más rápido se cruzan en un blindado moderno.
Para mover piezas pesadas, el diseño incluye dos puentes grúa de 25 toneladas cada uno. Un puente grúa es, básicamente, una grúa “colgada” del techo que permite levantar componentes grandes con precisión, algo clave cuando cada maniobra cuenta y el margen de error es pequeño.
Un proyecto dentro de un plan mayor
Este nuevo EMAN no llega solo. En el Boletín Oficial del Estado también figura una licitación previa para el planeamiento y la urbanización de una ampliación del sector este de la base, una obra pensada para preparar el terreno y las zonas de trabajo donde acabarán operando y estacionando los 8×8.
Dicho de otra forma, el Ejército no solo necesita los vehículos, también necesita “la ciudad” que los rodea dentro de la base. Viales, plataformas, redes y servicios importan más de lo que parece, porque son los que permiten que entren y salgan blindados, camiones y equipos sin cuellos de botella.
Lo que cambia para la Brigada en Cerro Muriano
La Brigada de Infantería Guzmán el Bueno X tiene previsto integrar estos 8×8, y un taller de este tipo es una pieza clave para mantener la disponibilidad. En un calendario normal de adiestramiento, que un vehículo se quede parado por una reparación larga no es un detalle, es un agujero en la planificación.
También hay una lectura logística. Un EMAN con zona de repuestos, vestuarios y oficinas técnicas no solo arregla, organiza, registra y prioriza, que es lo que evita que el “taller” se convierta en un almacén improvisado. Al final del día, el objetivo real es que los vehículos estén listos cuando se les necesite.
El anuncio oficial se ha publicado en el BOE.












