El Gobierno británico ha confirmado que el arma láser DragonFire empezará a instalarse en los destructores de defensa aérea Tipo 45 en 2027. El objetivo es añadir una nueva capa de protección contra drones y otras amenazas cercanas con un coste por disparo muy bajo, basado en electricidad, no en misiles.
La lógica es sencilla y, para un barco, práctica. Un misil moderno puede costar cientos de miles de libras, pero un dron pequeño puede salir muchísimo más barato, sobre todo si llegan en grupo. Londres quiere que el láser se ocupe de lo “barato y frecuente” y que los misiles queden para lo realmente peligroso.
Qué es DragonFire
DragonFire es un arma de “energía dirigida”, un nombre que suena raro pero es literal. En vez de disparar un proyectil, concentra un rayo láser sobre un punto del objetivo durante unos segundos, algo parecido a cómo una lupa concentra luz y calienta una superficie.
El sistema lo desarrolla un consorcio liderado por MBDA UK, junto a Leonardo UK, QinetiQ y el Laboratorio de Ciencia y Tecnología de la Defensa del Reino Unido. QinetiQ describe un demostrador que ronda los 50 kilovatios y explica que la clave es combinar potencia y precisión para mantener el haz “clavado” sobre el blanco, sin perder el punto. Más contexto en QinetiQ.
Leonardo detalla el papel de su “beam director”, que en la práctica es el conjunto de sensores y óptica que sigue al objetivo y mantiene el apuntado estable. Su ficha también repasa hitos de pruebas y el encaje del programa dentro del Ministerio de Defensa y Dstl. Información de Leonardo.
Por qué el calendario se adelanta a 2027
El salto clave es pasar del prototipo a una compra real para la Royal Navy. En un comunicado publicado el 20 de noviembre de 2025, el Ministerio de Defensa anunció un contrato de 316 millones de libras con MBDA para entregar nuevos sistemas DragonFire a partir de 2027.
En una respuesta parlamentaria publicada el 30 de marzo de 2026, el ministro de Estado de Defensa Vernon Coaker confirmó que el primer sistema está previsto para instalarse en un Tipo 45 en 2027, cinco años antes de lo planificado originalmente. Esa respuesta también insiste en acelerar desarrollo, pruebas, producción e instalación. Se puede leer en Parlamento.
Qué demostraron las pruebas en las Hébridas
La decisión se apoya en resultados de tiro que ya se han hecho públicos. En el comunicado oficial de noviembre de 2025, el Ministerio de Defensa afirma que DragonFire derribó drones de alta velocidad en el campo de tiro de las Hébridas, en Escocia, incluyendo aparatos de hasta unos 650 kilómetros por hora.
El mismo comunicado subraya dos mensajes pensados para el debate de costes. Uno es que el consumo eléctrico rondaría las 10 libras por disparo. El otro es la precisión, descrita como comparable a acertar a una moneda de una libra desde un kilómetro.
Coaker también menciona que hubo dos grandes periodos de pruebas de disparo durante 2025 y que fueron “instrumentales” para acercar el sistema a una capacidad de servicio. No es un detalle menor, porque en defensa el paso de demostrar algo a instalarlo en un barco real suele ser el tramo más duro.
Qué cambia en un destructor Tipo 45
Los Tipo 45, también llamados clase Daring, son barcos diseñados para proteger a una flota frente a ataques aéreos. La Royal Navy explica que su núcleo es Sea Viper, un sistema que combina radares, centro de control y silos para lanzar misiles Aster contra múltiples amenazas a la vez. Perfil oficial en Daring.
Sea Viper, además, ya está en plena modernización. En enero de 2024, la propia Royal Navy anunció un plan de actualización de 405 millones de libras para mejorar el sistema ante amenazas más nuevas, tocando misiles, radar y gestión de combate. Detalles en Viper.
DragonFire no viene a sustituir esos misiles, sino a complementarlos. La idea es que funcione como capa extra de corto alcance para objetivos pequeños, cercanos y numerosos, donde gastar un interceptor caro no siempre compensa. En la práctica, el láser pretende ahorrar munición cuando el barco se enfrenta a una “lluvia” de drones.
Lo barato sale bien, pero tiene límites
El argumento de las “10 libras por disparo” es potente, pero hay matices. Habla del gasto eléctrico directo, no del coste total del sistema, su mantenimiento o la energía que el barco tiene que generar y gestionar durante horas. Al final del día, el ahorro real depende de cuántas veces se use y en qué condiciones.
También hay límites físicos que no se pueden ignorar. Por lo general, un láser necesita línea de visión y condiciones que permitan mantener el haz estable el tiempo suficiente, algo que puede complicarse con niebla, lluvia intensa, humo o maniobras bruscas. Por eso se entiende como una pieza más de una “defensa por capas”, no como un reemplazo universal.
Con ese contexto, 2027 es el primer examen de verdad en mar abierto y en despliegues largos. Si la integración en los Tipo 45 funciona como espera el Ministerio de Defensa, será más fácil justificar nuevas compras y más plataformas. La nota de prensa oficial se ha publicado en GOV.UK, del Ministerio de Defensa del Reino Unido.











