¿Y si tu casa generara más energía de la que gastas en luz y agua? En Brasil, donde comprar vivienda se complica para muchos, una microcasa ligada al nombre de Elon Musk empieza a llamar la atención. Cuesta menos de 10.000 dólares y llega plegada, lista para desplegarse en el terreno.
Detrás del proyecto está Boxabl, una empresa que fabrica casas plegables. Su tiny house de unos 37 metros cuadrados sale de fábrica con cocina y baño completos y seis paneles solares conectados a una batería Powerwall de Tesla. La compañía asegura que ya ha recibido más de 160.000 pedidos en todo el mundo.
Una mini casa para un problema gigante
El coste medio de construcción en Brasil ronda los mil ochocientos reales por metro cuadrado, así que una casa pequeña puede superar sin esfuerzo los 80 000 reales. Para quien vive de alquiler o encadena contratos temporales, esa cifra parece inalcanzable.
Boxabl propone saltarse parte de ese proceso. La casa se fabrica casi por completo en una planta industrial, viaja plegada en un camión y se despliega en horas en un terreno preparado. Dentro organiza salón, cocina y dormitorio en un espacio abierto que exprime cada esquina.
Energía solar y agua que casi se recicla sola
El punto fuerte del modelo es la energía. La unidad integra seis paneles solares en la cubierta y una batería Powerwall que almacena la producción diaria. Según los datos divulgados, el sistema puede generar alrededor de un cuarenta por ciento más de electricidad de la que la casa necesita, lo suficiente para guardar excedentes o compensarlos en la red local.
Un sistema interno promete reutilizar en torno al 99 por ciento del agua consumida, lo que recorta de forma notable la factura mensual. Para muchos hogares esto significa duchas largas, lavadora y aire acondicionado con menos miedo a la próxima factura.
Producción en serie para bajar el precio
El precio se apoya, en gran medida, en la producción en serie. La estructura, la instalación eléctrica y la fontanería se montan bajo techo, en una cadena de montaje parecida a la de la industria del automóvil. Así se reduce desperdicio, se evitan retrasos por lluvia y se recorta el tiempo de obra en el lugar.
En el modelo tradicional cada cambio encarece la obra y alarga los plazos, mientras que aquí la empresa vende un producto casi cerrado al que luego se suman los ahorros de luz y agua a lo largo de los años. No sorprende que Boxabl hable de más de 160 000 pedidos aunque, como recuerdan los expertos, falta comprobar cuántos se convertirán en casas entregadas.
Lo que puede cambiar en el mercado brasileño
El desembarco en Brasil, sin embargo, no será automático. Estas unidades tendrán que adaptarse a códigos de construcción, normas eléctricas y reglas de conexión a la red que cambian de un municipio a otro. Especialistas del sector señalan que los trámites pueden ser lentos, pero también que la presión por vivienda accesible está empujando a las autoridades a probar soluciones nuevas.
Si el modelo supera esas barreras, el impacto podría ir más allá del comprador individual. Constructoras tradicionales verían un competidor ligero y el mercado de alquiler afrontaría una alternativa más barata y autosuficiente, algo que para muchas familias que viven entre alquileres caros y obras eternas podría convertirse en una nueva puerta hacia la casa propia.
La información principal se ha difundido en una nota oficial publicada por Boxabl.













